Pamplona ha vivido una mañana de gran velocidad y emoción contenida en el segundo encierro de los Sanfermines 2026. Los temidos toros de la ganadería gaditana de Cebada Gago han completado el recorrido por las calles del casco viejo en un tiempo muy rápido de 2 minutos y 26 segundos.
A pesar de la fama peligrosa de este hierro, la manada se ha comportado de manera noble y agrupada, aunque la masiva afluencia de corredores ha provocado numerosas caídas y un balance provisional de tres heridos, uno de ellos por cornada.
Un inicio veloz y un tramo de Telefónica al límite
Desde la salida en los corrales de Santo Domingo, los seis astados han impuesto un ritmo eléctrico sin romper la formación. Los animales han avanzado arropados por los cabestros, lo que ha facilitado un encierro estirado pero ordenado, ideal para que los mozos protagonizaran hermosas carreras en las astas.
Sin embargo, la tensión se ha disparado al llegar al tramo de Telefónica:
- Momento crítico: Un corredor ha perdido el equilibrio, quedando tendido en el suelo directamente ante la trayectoria de la manada.
- Milagro en el asfalto: A pesar de la cercanía extrema de los pitones, los toros han continuado su trayectoria recta sin derrotar ni embestir al joven herido, quien ha logrado apartarse a tiempo en una milagrosa acción refleja.
Caídas en el callejón y balance sanitario
El peligro se ha trasladado al último suspiro de la carrera, concretamente en el acceso al coso pamplonés. La acumulación de participantes en el callejón y la entrada a la plaza ha provocado un monumental tapón humano con múltiples caídas, donde varios mozos han sido arrollados por la inercia de la manada.
El balance médico emitido por el Hospital Universitario de Navarra (HUN) detalla el estado de los atendidos:
| Tramo del Recorrido | Diagnóstico del herido | Estado / Traslado |
| Telefónica | Herida penetrante por asta de toro en el brazo | Trasladado de urgencia al HUN |
| Plaza de Toros | Contusión con deformidad evidente en la pierna | Trasladado al hospital |
| Plaza de Toros | Hemorragia no masiva en brazo derecho por caída | Atendido en la enfermería del coso |
A pesar del herido por asta de toro, el comportamiento inusualmente noble de los «cebadas» —que han entrado directos a los chiqueros sin volverse ni buscar sustitutos en la plaza— ha evitado una tragedia mayor en las abarrotadas calles de Pamplona.















