La organización del programa y la Fundación Cayos Cochinos han reforzado la seguridad tras un plantón pacífico que denuncia el impacto del concurso en el desove de la tortuga Carey
La emisión de la primera gala de ‘Tierra de Nadie’ de ‘Supervivientes All Stars‘ se vio obligada este martes a modificar su escaleta sobre la marcha. La decisión del equipo del programa de Telecinco se produjo como consecuencia de las protestas llevadas a cabo por un grupo de la comunidad garífuna en Honduras, una situación que derivó en el despliegue de efectivos policiales en la zona de grabación para sofocar la concentración y garantizar la seguridad de los concursantes y los trabajadores del formato.
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A raíz de esta alteración del plan de rodaje, varios de los contenidos que habían sido anunciados previamente por la cadena no pudieron llevarse a cabo. La presencia de las fuerzas de seguridad en las inmediaciones del set se produjo después de que la Fundación Cayos Cochinos solicitase protección policial ante la irrupción de los manifestantes en una propiedad privada.
Ajustes en las localizaciones y suspensión del juego de recompensa
Entre las modificaciones aplicadas durante la gala destacó la ausencia de ‘La Palapita’, un set exterior inédito y alternativo donde estaba previsto reunir a los participantes para abordar las dinámicas de la convivencia. Finalmente, la organización optó por convocar a los concursantes en la clásica Palapa. Fuentes cercanas han aclarado que este ajuste obedeció a una decisión editorial motivada por la carga del contenido, centrado en una discusión entre Marta Peñate y María Jesús Ruiz, dado que la ubicación física de ‘La Palapita’ se encuentra aledaña a la zona de la ceremonia de salvación, la cual se ejecutó sin inconvenientes.
Por el contrario, la suspensión del primer juego de recompensa grupal, denominado ‘El desafío de Tritón’, sí estuvo motivada directamente por las protestas en las playas. La prueba, en la que los participantes debían completar un circuito de obstáculos sin pisar la arena para posteriormente formar un mosaico, fue cancelada para priorizar la seguridad del equipo y los concursantes, evitando así elevar la tensión entre los manifestantes y los agentes desplazados. La productora del espacio, Cuarzo Producciones, no tuvo implicación directa en la solicitud de intervención, siendo la Fundación Cayos Cochinos la encargada de dar la voz de alarma a las autoridades gubernamentales.
Los ajustes también afectaron a la realización televisiva de la entrada de Laura Cuevas, quien se incorpora a la edición en sustitución de Alma Bollo, obligada a abandonar el programa por prescripción médica tras detectarse una lesión. El salto desde el helicóptero de la nueva participante se llevó a cabo en una ubicación diferente a la habitual, condicionando la factura audiovisual de la emisión.
Las reclamaciones de la comunidad garífuna y la postura oficial
El trasfondo de esta situación radica en un «plantón pacífico» encabezado por miembros de la comunidad garífuna en las zonas de rodaje del programa. Dirigentes de las movilizaciones, como Miriam Miranda, han difundido imágenes a través de redes sociales en las que denuncian la actuación policial. En el material audiovisual distribuido se observa a agentes equipados con escudos y armas en las ubicaciones del concurso, así como a integrantes de la producción siendo increpados mientras desempeñaban sus funciones.
Por su parte, la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) ha respaldado las protestas manifestando que las acciones se deben a la realización del formato sin la ejecución de una consulta previa, libre e informada con los pobladores locales. Asimismo, alegan el incumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y denuncian la supuesta incidencia medioambiental que las actividades de producción causan en el desove de la tortuga Carey, una especie autóctona catalogada en peligro de extinción.
A pesar de las reclamaciones registradas por este grupo reducido, tanto Mediaset España como la productora Cuarzo disponen de todos los permisos legales necesarios otorgados por el Gobierno de Honduras, así como del respaldo explícito de la Fundación Cayos Cochinos. La institución ya ratificó su apoyo a la producción en 2025 y ha revalidado su postura en la presente edición. A pesar de los momentos de tensión registrados en las playas, la continuidad del desarrollo del concurso está garantizada.








