En una nueva muestra de la volatilidad geopolítica en Oriente Medio, el presidente Donald Trump lanzó este jueves duras críticas contra la cúpula de poder en Teherán. Desde el Despacho Oval, el mandatario cuestionó la legitimidad y la organización del gobierno iraní, al tiempo que anunció medidas militares drásticas para asegurar el control del estrecho de Ormuz.
Crisis de liderazgo en Teherán
Al ser consultado por la prensa sobre posibles negociaciones, Trump fue tajante al señalar lo que considera un vacío de poder en la República Islámica:
«Hemos estado hablando con ellos, pero ni siquiera saben quién dirige el país. Están totalmente confundidos», afirmó el presidente, sugiriendo que la estructura jerárquica iraní se ha fragmentado tras los recientes conflictos.
Bloqueo total del estrecho de Ormuz
La declaración más impactante del mandatario se centró en la seguridad energética global. Trump aseguró que Estados Unidos ha tomado el control operativo total del estrecho de Ormuz para asfixiar económicamente al régimen:
- Cierre estratégico: «Ahora mismo lo tenemos cerrado», declaró Trump, enfatizando que no permitirá el tránsito hasta que se resuelvan las demandas de Washington.
- Impacto económico: El objetivo es cortar de raíz los ingresos por exportación de crudo. «No quiero que ganen 500 millones de dólares al día mientras este asunto siga pendiente», añadió.
Orden de «Disparar y Matar»
La tensión ha pasado del plano retórico al militar. A través de sus redes sociales, el presidente confirmó una orden directa a la Armada de los Estados Unidos: disparar y destruir cualquier embarcación iraní que intente colocar minas en la zona o acosar a buques estadounidenses.
Esta orden de «tolerancia cero» llega tras un aumento de incidentes marítimos y la reciente captura por parte de fuerzas estadounidenses del buque Majestic X (anteriormente conocido como Phonix). El Departamento de Defensa difundió imágenes del abordaje del petrolero en el Índico, el cual presuntamente transportaba crudo iraní de forma ilícita.
Contexto de la operación Majestic X
El Majestic X fue interceptado bajo sospecha de pertenecer a la «flota en la sombra» que Irán utiliza para evadir sanciones. Las imágenes de satélite y los videos de la operación muestran a fuerzas especiales estadounidenses tomando el control de la cubierta, una acción que el Pentágono describe como parte de una «ejecución marítima global» para interrumpir el apoyo material a Teherán.













