Un tribunal de Florida ha condenado a cadena perpetua a Ryan Routh, el hombre detenido en septiembre de 2024 tras ser sorprendido armado en un campo de golf con la supuesta intención de asesinar al entonces candidato presidencial Donald Trump. La sentencia fue dictada por la jueza federal Aileen Cannon, que consideró probados los cinco cargos presentados contra el acusado, entre ellos el intento de asesinato de un candidato a la Casa Blanca.
Routh, de 59 años y trabajador del sector de la construcción, fue descubierto por un agente del Servicio Secreto oculto entre unos arbustos en el campo de golf de Trump en West Palm Beach. Según la investigación, estaba armado con un fusil AK‑47 y había planeado el ataque durante meses. El agente detectó el cañón del arma asomando entre la vegetación antes de que el sospechoso pudiera abrir fuego. Tras el hallazgo, el individuo huyó del lugar, aunque fue detenido poco después gracias a la colaboración de un ciudadano que fotografió la matrícula del vehículo en el que escapaba.
Durante el proceso judicial, Routh optó por defenderse a sí mismo. Los fiscales sostuvieron que el acusado “planeó durante meses el asesinato de un importante candidato presidencial” y que mostró “disposición a matar a cualquiera que se interpusiera en su camino”. En su argumentación, también subrayaron la falta de arrepentimiento por parte del condenado.
Entre las pruebas presentadas en el juicio figuró una carta manuscrita encontrada en su residencia, en la que explicaba sus intenciones. En el documento, dirigido al “mundo”, afirmaba haber intentado llevar a cabo el asesinato y lamentaba no haberlo conseguido, además de ofrecer una recompensa económica a quien lograra completar el ataque, sin que existiera evidencia de que contara con los fondos necesarios.
Routh escuchó la sentencia en un tribunal de Fort Pierce. Según las autoridades, en septiembre, tras ser declarado culpable, intentó autolesionarse en la sala introduciéndose un bolígrafo en el cuello, acción que fue impedida por los agentes de seguridad.
El arresto se produjo dos meses antes de las elecciones presidenciales de 2024 y generó un amplio despliegue de seguridad en torno al entonces candidato republicano. La condena a cadena perpetua cierra uno de los casos más graves de amenazas contra un aspirante a la presidencia de Estados Unidos en los últimos años.




















