La presidenta de la Misión Internacional Independiente de Investigación sobre Venezuela de la ONU, Marta Valiñas, destacó la urgencia de «garantizar la rendición de cuentas por las graves violaciones de derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Gobierno venezolano».
Valiñas, quien deja su cargo tras seis años y dos meses al frente de la misión, subrayó que es necesario que la comunidad internacional actúe con coherencia y no “alimente económicamente” a quienes vulneran los derechos fundamentales.
Durante su mandato, la misión liderada por Valiñas, junto con los expertos Francisco Cox Vial y Patricia Tappatá, documentó de manera detallada múltiples casos de violaciones de derechos humanos, incluyendo detenciones arbitrarias, torturas y persecución política, pese a no poder ingresar al país por impedimentos del régimen chavista.
La investigadora portuguesa también señaló que la represión interna se ha intensificado tras las elecciones de 2024, afectando especialmente a defensores de derechos humanos y ciudadanos críticos con el gobierno, quienes enfrentan miedo constante y restricciones para expresarse.
Valiñas resaltó que la labor de la misión busca no solo visibilizar estas violaciones, sino contribuir a procesos de justicia y reparación para las víctimas, y pidió una mayor acción de la Corte Penal Internacional y de países terceros para asegurar responsabilidad frente a la impunidad.
Finalmente, la presidenta de la misión elogió la resistencia de madres, familiares y activistas que defienden a presos políticos y denunció la influencia de figuras clave en la represión estatal, insistiendo en que la comunidad internacional debe reforzar medidas de rendición de cuentas y coherencia económica frente a quienes participan en violaciones sistemáticas de derechos humanos.


















