Cada año, tras la resaca del 22 de diciembre, surge la misma pregunta entre los aficionados a los juegos de azar: ¿Realmente merece la pena comprar un décimo para el sorteo del 6 de enero? Si analizamos los datos fríos de la estadística, la respuesta es un rotundo sí. Aunque el Sorteo de Navidad acapara los focos y la emoción, la Lotería del Niño es, técnicamente, el sorteo más generoso de la Lotería Nacional española.
A continuación, desglosamos por qué tus posibilidades de éxito se disparan este Día de Reyes y cuáles son las matemáticas que esconden los bombos.
1. El gran mito: ¿Toca más o toca menos?
Es común escuchar que «El Niño da menos dinero». En parte es cierto: mientras el Gordo de Navidad reparte 400.000 euros al décimo, el Primer Premio del Niño otorga 200.000 euros. Sin embargo, la clave no está en cuánto se gana, sino en cuánta gente gana.
En el sorteo de Navidad, los premios están muy concentrados en unas pocas categorías grandes. En cambio, en la Lotería del Niño, el diseño del sorteo busca que el dinero esté más atomizado. De los 100.000 números que entran en juego, más de 37.000 reciben algún tipo de premio, lo que significa que casi uno de cada tres décimos tiene «premio».
2. La magia de los Reintegros: El secreto del 30%
La diferencia fundamental entre ambos sorteos reside en la distribución del dinero destinado a los reintegros (devolución del importe jugado).
- En Navidad: Solo existe un reintegro (para el número que coincida con la última cifra del Gordo). Se destina el 10% de la emisión a este fin.
- En El Niño: Se destinan casi el 30% de las ventas a los reintegros. Esto se debe a que existen tres reintegros: el del primer premio y dos extracciones especiales de una sola cifra.
Dato clave: Esta diferencia técnica es la que hace que la probabilidad de «perderlo todo» en Navidad sea del 84,69%, mientras que en el Niño esa cifra desciende drásticamente al 62,18%.
3. Comparativa de probabilidades: Navidad vs. El Niño vs. Primitiva
Para entender dónde te conviene poner tu dinero, veamos las probabilidades reales de ganar «algo» (desde el reintegro hasta el premio mayor):
| Sorteo | Probabilidad de Premio | Probabilidad del «Gordo» |
| Lotería del Niño | 37,82% (1 de cada 3 aprox.) | 1 entre 100.000 |
| Lotería de Navidad | 15,31% (1 de cada 6 aprox.) | 1 entre 100.000 |
| La Primitiva | 1,8% | 1 entre 139 millones |
Como se observa, aunque ganar el primer premio es igual de difícil en Navidad que en el Niño (un 0,001%), las opciones de recuperar la inversión o tener un pequeño beneficio son más del doble el 6 de enero.
4. ¿Por qué se llama «El Niño»? Un poco de historia
El sorteo tiene raíces profundas en la cultura española. Aunque existen documentos que lo sitúan en 1868, fue en 1941 cuando el director general de Timbre y Monopolios, F. Roldán, lo institucionalizó con su estructura actual.
El nombre hace referencia a la Epifanía del Señor, la festividad cristiana en la que los Reyes Magos adoran al Niño Jesús. Tras el éxito de las primeras ediciones, en 1966 se decidió que el sorteo fuera rotando por diferentes ciudades, aunque hoy día se celebra mayoritariamente en Madrid.
5. Consejos para elegir tu número en 2026
Si vas a participar en este sorteo, ten en cuenta las estadísticas históricas:
- El 0 es el rey: Es la terminación más repetida (22 veces).
- Terminaciones dobles: El 20 ha salido en 6 ocasiones como primer premio.
- Evita el 3: Es la cifra que menos veces ha aparecido como reintegro del primer premio.
¿Comprar o no comprar?
Si buscas hacerte multimillonario con un solo décimo, Navidad ofrece un premio mayor. Pero si buscas rentabilidad estadística y una alta probabilidad de no perder tu dinero, el Sorteo del Niño es el más inteligente. Con un 38% de probabilidades de éxito, es la mejor forma de cerrar las fiestas navideñas con una sonrisa.

















