Tras la lógica preocupación generada por su ingreso de urgencia el pasado 2 de enero, el círculo íntimo de Sara Carbonero ha roto su silencio para lanzar un mensaje de calma. Según las últimas informaciones, la periodista se encuentra estable y su evolución tras la cirugía realizada en un hospital de Lanzarote es francamente favorable.
Este mensaje llega en un momento clave para acallar los rumores que vinculaban este bache de salud con sus antecedentes oncológicos.
Las claves de su situación actual
• Causa del ingreso: Lo que inicialmente se describió como malestar general fue, en realidad, un fuerte dolor abdominal que se manifestó con gran intensidad el pasado viernes.
• Intervención de urgencia: Tras las pruebas pertinentes, el equipo médico decidió intervenirla de inmediato para atajar la dolencia.
• Desvinculación médica: Su entorno subraya un dato crucial: la operación no guarda ninguna relación con el cáncer de ovario que le fue diagnosticado en 2019. Se trata de un episodio independiente, aunque su historial clínico obliga a los facultativos a extremar las precauciones.
Recuperación en la isla y planes de traslado
A pesar de la mejoría, Sara permanece bajo estricto control médico en Canarias. Los especialistas han pautado un reposo absoluto antes de autorizar su vuelo de regreso a Madrid.
Sus allegados, que la acompañan en el hospital, han pedido «respeto y prudencia» ante la gestión de la información, destacando que, aunque el susto ha sido importante, la situación está bajo control.


















