La tensión en el plató de ‘La Isla de las Tentaciones’ ha alcanzado su punto de ruptura. Cuatro meses después de una hoguera final engañosamente cordial, el reencuentro entre Sandra y Juanpi ha derivado en un cruce de insultos y gritos que ha llevado a Sandra Barneda a su límite absoluto, amenazando con abandonar el set en directo.
Un encuentro fuera de control
Lo que debía ser una charla civilizada se convirtió en una «bomba de relojería» desde los primeros minutos:
• Ataque en la sala de visionado: Antes de su turno, Sandra perdió los papeles al escuchar las declaraciones de su ex y corrió hacia la sala de visionado entre chillidos, ignorando las súplicas de silencio de la presentadora.
• Interrupción del protocolo: Cuando Juanpi salió a escena, Sandra irrumpió en el set sin ser llamada, dejando a Barneda «perpleja» ante la falta de respeto a los tiempos del programa.
• Lluvia de insultos: La falta de respeto mutuo fue la tónica de la noche, con reproches constantes que impidieron mantener un hilo coherente de conversación.
El hartazgo de Sandra Barneda
La presentadora, que ya vivió momentos críticos durante las grabaciones en la isla, se mostró completamente desbordada por la actitud de los jóvenes:
1. El ultimátum: Ante la retahíla de descalificaciones, Barneda lanzó una advertencia clara: «Un insulto más y…», dejando caer que no toleraría ni una falta de respeto adicional.
2. Amago de abandono: En un momento de máxima tensión, los exnovios se enzarzaron de tal forma que olvidaron que la presentadora estaba allí. «Me da la sensación de que molesto… Porque, si no, me voy», sentenció Barneda, repitiendo el gesto de hartazgo que ya protagonizó en las últimas hogueras de la temporada.
3. Amonestación pública: La conductora afeó el «espectáculo» y los gritos desorbitados, lamentando que el odio manifiesto entre ambos impidiera cualquier tipo de debate constructivo.
«Me da la sensación de que molesto… Porque, si no, me voy». — Sandra Barneda, ante la bronca de los concursantes.




















