Investigadores del Mass General Brigham Cancer Institute en Estados Unidos han desarrollado un método no invasivo capaz de identificar qué pacientes con cáncer de pulmón responderán con éxito al tarlatamab, una innovadora inmunoterapia que recibió la plena aprobación a finales de 2025. El estudio, publicado en la revista Cancer Discovery, marca un antes y un después en el tratamiento del cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP).
El marcador clave: DLL3 en células tumorales circulantes
Hasta ahora, se creía que casi todos los casos de este tipo de cáncer agresivo expresaban el marcador DLL3, la diana a la que ataca el fármaco. Sin embargo, el equipo liderado por el doctor Daniel A. Haber ha descubierto una realidad distinta:
• El hallazgo: Solo la mitad de los pacientes presentan abundancia de este marcador en sus células tumorales circulantes (CTC), es decir, aquellas que se desprenden del tumor y viajan por la sangre.
• La correlación: Los pacientes que dieron positivo en este marcador sanguíneo fueron precisamente los que experimentaron una respuesta duradera al tratamiento.
• Precisión: El test identificó correctamente al 85% de los pacientes que se beneficiaron del fármaco y tuvo una especificidad del 100% para detectar a quienes no responderían.
¿Qué es el tarlatamab y cómo funciona?
El tarlatamab es un anticuerpo biespecífico que actúa como un «puente»: recluta a los linfocitos T (las defensas del cuerpo) y los dirige directamente hacia las células cancerosas que muestran el marcador DLL3 para destruirlas.
Aunque los ensayos clínicos mostraron resultados prometedores, el hecho de que la mitad de los pacientes sufrieran una progresión del cáncer a los seis meses era un enigma. Este nuevo análisis de sangre explica por qué: si no hay suficiente DLL3 en las células que circulan por el cuerpo, el fármaco no tiene «puntos de anclaje» efectivos para actuar.
Un futuro de biopsias líquidas
La tecnología utilizada para purificar estas células ha sido licenciada a la compañía TellBio. Este avance evita la necesidad de biopsias de tejido invasivas, que a menudo son difíciles de obtener en pacientes con cáncer de pulmón avanzado.
«Aislar células cancerosas de la sangre tiene un enorme potencial para guiar las terapias; creemos haber logrado una prueba con relevancia clínica directa», afirma el doctor Haber.




















