El residente del CETI pasó casi tres años en prisión preventiva por unos hechos ocurridos en 2018 que finalmente no han podido ser probados.
La magistrada titular de la plaza número 1 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Ceuta ha absuelto a un joven de nacionalidad guineana, residente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que fue acusado de un delito de incendio forestal cometido en el año 2018, al no haberse podido acreditar su autoría.
Según informa El Faro de Ceuta, el acusado, identificado como A.K., fue detenido en septiembre de 2018 por la Guardia Civil y permaneció en prisión preventiva hasta marzo de 2021. La Fiscalía solicitaba una condena de tres años de cárcel, una pena que prácticamente coincidía con el tiempo que ya había pasado privado de libertad.
Ocho años después de los hechos, la resolución judicial concluye que no existen pruebas suficientes para desvirtuar la presunción de inocencia del acusado. La defensa había solicitado que se apreciara una eximente incompleta de alteración mental o, de forma subsidiaria, una atenuante, aunque finalmente la magistrada ha dictado una sentencia absolutoria.
Los incendios investigados
La sentencia considera probado únicamente que el 14 de septiembre de 2018 se produjeron varios focos incendiarios en distintas zonas del entorno del Monte Ingenieros. El primero de ellos se originó cerca del centro ecuestre y afectó a unos 60 metros cuadrados de pastizal y matorral. El segundo se produjo en un contenedor situado en las inmediaciones del CETI.
El tercer foco tuvo lugar en una zona de cañaverales próxima al centro de estancia temporal, mientras que el cuarto y el quinto se localizaron en un búnker militar abandonado en la carretera N-354 y en el interior de un conducto de agua que desemboca en la playa de Benítez.
Como consecuencia de estos hechos, el impacto medioambiental fue calificado como bajo, sin que conste que existiera riesgo para la vida o la integridad física de las personas.
Ausencia de pruebas concluyentes
Tal y como recoge El Faro de Ceuta, las pruebas practicadas durante el procedimiento han permitido constatar la existencia de los incendios, pero no la autoría. No hubo testigos directos que vieran al acusado prender fuego en ninguno de los puntos.
En el atestado inicial se hacía constar que un vigilante identificó al joven al asegurar que lo había sorprendido intentando incendiar un contenedor. Posteriormente, el mismo testigo se retractó y declaró que no vio al acusado provocar el fuego, indicando únicamente que este le habría pedido un mechero.
El acusado negó los hechos en todo momento, lo que ha llevado a la magistrada a dictar sentencia absolutoria.
La detención y el informe policial
Fue la Guardia Civil la que procedió a la detención del joven, vinculándolo no solo con los incendios, sino también con otros incidentes ocurridos en el CETI, donde se habían producido enfrentamientos entre distintos grupos de residentes.
Tras la detención, la Policía Judicial presentó un informe en el juzgado en el que se sostenía la existencia de una presunta asociación delictiva, lo que motivó que el acusado permaneciera en prisión preventiva durante casi tres años.
Finalmente, y tal como informa El Faro de Ceuta, el joven ha quedado absuelto de toda responsabilidad penal por estos hechos.



















