El Comité de Disciplina ha impuesto un partido de sanción al delantero Marcos Fernández tras su expulsión del pasado domingo en El Alcoraz, en un encuentro cargado de polémica. Salvo que prospere el recurso que se plantea presentar el AD Ceuta, el atacante no podrá estar disponible para el choque del viernes ante el Granada CF.
La sanción ha generado malestar en el club caballa, cuyo técnico, José Juan Romero, ya mostró su disconformidad tras el partido, especialmente por la decisión arbitral de no consultar la acción en el VAR. Incluso el entrenador del SD Huesca, Jon Bolo, reconoció públicamente comprender la frustración del Ceuta por lo sucedido.
El acta arbitral reflejaba un posible uso de fuerza excesiva en la acción que derivó en la expulsión, lo que abría la puerta a una sanción mayor. Sin embargo, el Comité ha optado finalmente por castigar al delantero con un solo encuentro de suspensión. Pese a ello, el club ceutí ya había presentado alegaciones y ahora valora recurrir con la esperanza de que el jugador pueda participar en el compromiso del viernes (20:30 horas) en el estadio Alfonso Murube. En la entidad son conscientes, no obstante, de que las posibilidades de éxito son reducidas cuando el acta arbitral es concluyente.
El episodio se suma al descontento generalizado con los arbitrajes que varios equipos han manifestado en los últimos días. En el caso del Ceuta, la polémica se ha acentuado tras el duelo en Huesca, donde el colegiado Ais Reig fue protagonista por su actuación.
En lo deportivo, la posible ausencia de Marcos Fernández supone un problema añadido para José Juan Romero, que cuenta con pocas alternativas en la delantera tras las salidas de varios atacantes en el mercado. Kuki Zalazar aparece como la opción más natural, aunque también podrían tener minutos los recién llegados Marc Domènech o Ignacio Schor.
El conjunto caballa atraviesa además un momento delicado en cuanto a resultados, con solo una victoria en los últimos cuatro partidos y el encuentro aplazado ante el Córdoba CF aún pendiente. Aun así, el equipo dejó buenas sensaciones competitivas en Huesca pese a jugar en inferioridad, un aspecto al que el cuerpo técnico se aferra como señal positiva de cara a las próximas jornadas.




















