La Guardia Civil y el alcalde del municipio sevillano lograron la entrega pacífica del joven tras cinco horas de negociación y el desalojo preventivo de 500 vecinos.
Una madrugada de extrema tensión ha sacudido la localidad de Aznalcóllar (Sevilla). Un joven de origen palestino, que reside en el municipio en calidad de refugiado desde hace dos meses, se atrincheró en su vivienda amenazando con hacer estallar una bombona de butano. El incidente obligó a las autoridades a activar un protocolo de emergencia que incluyó el desalojo de medio millar de personas de los edificios colindantes.
Cronología del atrincheramiento
El suceso comenzó cuando el propio joven llamó al alcalde de la localidad, Juan José Fernández, para comunicarle sus intenciones. Ante la gravedad de la amenaza, la Guardia Civil estableció de inmediato un perímetro de seguridad, movilizando a equipos de mediadores y unidades de asalto.
Debido a que el joven mantenía una relación de confianza con el regidor, los negociadores de la Benemérita aconsejaron que fuera el propio alcalde quien liderara la interlocución. Tras más de cinco horas de conversaciones, y con la tensión de 500 vecinos esperando en la calle, el joven accedió a deponer su actitud a altas horas de la noche.
Final pacífico y traslado hospitalario
El desenlace se produjo de forma incruenta. Tras entregarse, el joven fue trasladado a las dependencias municipales donde, según relató el alcalde, «se tomó un café conmigo» antes de ser puesto a disposición médica.
- Estado actual: El detenido se encuentra ingresado bajo tratamiento psiquiátrico en un centro hospitalario.
- Perfil: Vecinos del municipio lo describen como un chico «educado pero de carácter fuerte», que ya había tenido incidentes menores previos. Al parecer, sufre una patología psiquiátrica que habría desencadenado el brote.
- Cargos: Se espera que sea acusado de un delito de alteración del orden público.
Nota informativa: El joven compartía la vivienda con otros inmigrantes, donde pagaba una habitación de 500 euros mensuales. Las autoridades locales han destacado la importancia de la mediación para evitar una deflagración que habría tenido consecuencias catastróficas.




















