El proceso electoral en el FC Barcelona ha entrado en una fase de máxima tensión, con un protagonista que, a pesar de su silencio sepulcral, acapara todos los focos: Leo Messi. El astro argentino se ha convertido en el eje central de las estrategias de los precandidatos, una situación que ha derivado en lo que muchos ya califican como un «abuso» de su figura frente a la estricta neutralidad que el entorno del jugador intenta mantener.
El silencio de Leo frente al ruido electoral
A pesar de los constantes intentos por atraerlo a las distintas causas, el entorno de Messi ha sido tajante en declaraciones para MARCA: no han hablado con ningún precandidato ni piensan hacerlo. El argentino tiene la firme voluntad de no inmiscuirse en el proceso, aunque la realidad de la campaña viaja en una dirección opuesta, utilizando su sombra para captar el voto del socio.
La guerra de las estrategias: Pancartas y homenajes
La utilización de la imagen de Messi ha tomado diversas formas en las últimas semanas, generando sorpresa y, en algunos casos, malestar en el «clan Messi»:
- Marc Ciria y la polémica pancarta: Siguiendo la estela de acciones pasadas, Ciria colocó una lona en un edificio de Barcelona con el lema «Ganas de volver a verte». Aunque no se menciona explícitamente su nombre ni se muestra su rostro con total nitidez, el mensaje es inequívoco. El entorno del jugador confirma que esta acción se realizó sin su consentimiento.
- Víctor Font y los contactos fallidos: Font ha intentado acercarse al núcleo duro del jugador a través de Gabriel Masfurroll, pero se ha topado con un muro. Aunque el precandidato afirma que sus contactos son antiguos y nunca directos con el «10», su plan de campaña sigue gravitando sobre el regreso de la leyenda.
- Joan Laporta y el «balón» del homenaje: Las declaraciones de Laporta han sido las que más han resonado. El actual mandatario ha pasado la responsabilidad del esperado homenaje al propio jugador, asegurando que los tiempos dependen de Leo. Además, ha revelado detalles sobre el envío de borradores de contratos a Jorge Messi, una versión que, según fuentes cercanas, podría tener una réplica por parte del argentino próximamente.
Un socio en medio del fuego cruzado
La estrategia de los precandidatos busca tocar la fibra sensible del barcelonismo, pero el riesgo de saturación es real. Mientras el club se juega su futuro institucional, el nombre de Messi sigue siendo utilizado como una herramienta de marketing electoral, a menudo ignorando la petición de privacidad del jugador.
El dato clave: Messi no se ha pronunciado públicamente sobre ninguno de los proyectos, manteniendo una distancia prudencial que parece no ser respetada por quienes aspiran a ocupar el palco del Camp Nou.




















