La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha impulsado a los colaboradores más estrechos del ex fiscal general Álvaro García Ortiz hacia posiciones estratégicas en el Tribunal Supremo. Tras el Pleno del Consejo Fiscal celebrado este viernes, se han confirmado 19 nombramientos discrecionales que refuerzan la presencia de la antigua Secretaría Técnica en la cúpula judicial.
Ascensos estratégicos en la Sección Penal
El foco de la jornada estaba en las tres plazas vacantes para la jefatura de las secciones penales del Supremo. Finalmente, Peramato ha designado a Ana García León, quien fuera mano derecha de García Ortiz, como una de las nuevas jefas de sección. Junto a ella, han sido nombrados José Javier Huete y María Farnés Martínez, hasta ahora fiscal superior de Canarias.
Para las plazas de fiscales de sala en esta misma sección, destaca el nombramiento de Diego Villafañe, número dos de la anterior etapa y que estuvo imputado en la causa que derivó en la condena del ex fiscal general. También se incorporan Antonio Colmenarejo, otro integrante del antiguo equipo de confianza, y María Isabel Gómez.
Nombres propios: En este proceso han quedado fuera figuras de alto escalafón como Consuelo Madrigal y Jaime Moreno, fiscales del ‘procés’, quienes no han sido designados a pesar de su veteranía.
Renovación de jefaturas y puestos de confianza
El movimiento de fichas se ha extendido a otros órganos de relevancia nacional, donde perfiles vinculados a la Secretaría Técnica han ganado terreno:
- Audiencia Nacional y Anticorrupción: Beatriz López (procedente de la Secretaría Técnica) se incorpora a la Audiencia Nacional. Por su parte, la vacante en Anticorrupción ha sido para Virna Alonso, conocida por ser una de las fiscales que avaló el polémico comunicado sobre el fraude fiscal de la pareja de Isabel Díaz Ayuso.
- Tribunal Constitucional: Los nuevos designados son Raquel Muñoz e Ignacio Rodríguez.
- Áreas especializadas: Javier Rufino asumirá la fiscalía de Medio Ambiente, mientras que la ex fiscal general María José Segarra ha sido renovada en su cargo como fiscal de sala para personas con discapacidad y mayores.
Vacantes sin candidatos
A pesar de la alta concurrencia para las plazas del Supremo —donde se presentaron 86 candidatos para 19 puestos—, las jefaturas de las fiscalías de Cuenca y Lugo han quedado desiertas al no recibirse ninguna candidatura. Ambas plazas serán convocadas nuevamente en las próximas semanas para buscar un relevo.















