El conjunto de Simeone se impone (3-2) en un partido vibrante marcado por la pegada de Sorloth y el impacto de los cambios, con el joven canterano como gran protagonista en el tramo final.
MADRID — El Atlético de Madrid sumó este sábado una victoria de prestigio y carácter ante la Real Sociedad en un encuentro que sirvió de termómetro ideal antes de la final de la Copa del Rey y el próximo compromiso europeo frente al Tottenham. En un guion repleto de alternativas, Nico González emergió como la figura inesperada para resolver un enredo que la Real Sociedad, combativa hasta el último suspiro, estuvo cerca de penalizar.
El choque comenzó con un ritmo frenético. Apenas transcurridos cuatro minutos, Alexander Sorloth ratificó su extraordinario estado de forma. El delantero noruego, que suma ya once goles desde el inicio de año —cifra solo superada en Europa por Harry Kane—, cazó un balón peinado por Giménez tras un saque de banda de Giuliano para batir a Remiro. Sin embargo, la alegría local fue efímera; en el minuto 8, Carlos Soler restableció la igualdad con un preciso remate de zurda tras una asistencia de Sucic.
El factor Simeone y la irrupción de Nico
Tras una primera parte de equilibrio y una curiosa anécdota protagonizada por Giménez al rescatar a una paloma herida del césped, el partido se agitó en la reanudación. Simeone, consciente de la necesidad de frescura, introdujo un triple cambio determinante: Julián Alvarez, Griezmann y Nico González saltaron al campo por Giuliano, Almada y Lookman.
La apuesta dio frutos inmediatos. En el minuto 67, Nico González firmó una brillante jugada personal que, tras asociarse con Griezmann, culminó con una definición elegante para poner el 2-1. La Real Sociedad no entregó las armas y logró empatar de nuevo por mediación de Mikel Oyarzabal, quien batió a Oblak con un potente disparo.
Un final de locura
Cuando el reparto de puntos parecía inevitable, el Atlético volvió a volcarse sobre el área donostiarra. En el minuto 79, tras una intervención de mérito de Remiro a disparo de Hancko, Ruggeri recogió el rechace y puso un centro medido que Nico González mandó al fondo de las mallas, sellando su doblete particular y la victoria colchonera.
El triunfo deja sensaciones inmejorables en el Metropolitano, no solo por el resultado, sino por la gestión de la plantilla de un Simeone que parece haber dado con la tecla en el momento decisivo de la temporada. Con la final de Copa en el horizonte y Griezmann confirmado como pieza clave tras las palabras de Mateu Alemany —asegurando su continuidad por dos temporadas más—, el Atlético vuela con la confianza que otorgan las grandes noches.

















