El líder del PP viaja la próxima semana a la capital comunitaria con el objetivo de presionar a Sánchez y presentar sus propias medidas fiscales ante la crisis del petróleo.
En plena escalada de los precios de la energía por la guerra en Irán, Alberto Núñez Feijóo ha decidido mover ficha en el tablero europeo. El presidente del Partido Popular viajará la semana que viene a Bruselas con una agenda de alto voltaje político: se reunirá con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y con el canciller alemán, Friedrich Merz, para recabar apoyos a su plan de choque económico y contrastarlo con la gestión de Pedro Sánchez.
El viaje coincide con el 50 aniversario del Partido Popular Europeo (PPE) y se produce en un momento crítico para la economía española, marcada por la ausencia de Presupuestos Generales y el encarecimiento del crudo, que ya supera los 100 dólares por barril.
Contra los «eslóganes» de Sánchez
Desde la sede de Génova son contundentes: el objetivo es que Europa «supla las carencias» de un Gobierno que consideran paralizado. Feijóo busca que las instituciones comunitarias avalen sus propuestas de alivio fiscal y medidas energéticas para que, posteriormente, la UE presione a Moncloa para su aplicación.
«Queremos medidas, no eslóganes. Nuestra única prioridad es atender las urgencias de los bolsillos de los españoles», afirman fuentes de la dirección del PP.
El líder popular aprovechará sus encuentros con Von der Leyen y Merz —referentes del rigor económico en el continente— para criticar la estrategia de Sánchez, a quien acusan de preferir la «polarización» con figuras como Donald Trump antes que centrarse en la protección de los ciudadanos frente a la crisis inflacionaria.
Pragmatismo diplomático y agenda latina
Además de la cumbre del PPE, la agenda de Feijóo incluye dos paradas clave:
- Conferencia Global Synergy: El miércoles intervendrá en un foro sobre América Latina organizado por el Centro Alfred Martens.
- Preparatoria del Consejo Europeo: El jueves, Feijóo compartirá mesa con los 14 jefes de Gobierno de su familia política para coordinar una respuesta común a la crisis derivada del conflicto entre EE. UU., Israel e Irán.
El PP teme que España sea «el último país» en reaccionar ante la nueva ola inflacionaria. Con este viaje, Feijóo pretende proyectar una imagen de hombre de Estado con interlocución directa en los centros de poder de la UE, tratando de demostrar que existe una alternativa económica al actual Ejecutivo.

















