La leyenda del fútbol galo sucederá a Didier Deschamps tras el Mundial de 2026, cerrando un ciclo de 14 años y desatando la euforia en la Federación.
El secreto mejor guardado del fútbol francés ha salido finalmente a la luz. Zinedine Zidane será el próximo seleccionador de la absoluta de Francia. Según ha trascendido este lunes, existe ya un acuerdo verbal entre el exentrenador del Real Madrid y la Federación Francesa de Fútbol (FFF) para que el marsellés asuma el cargo una vez concluya la cita mundialista de este verano.
Tras cuatro años de espera voluntaria, en los que Zidane ha rechazado ofertas millonarias de los mejores clubes de Europa, el «eterno aspirante» verá cumplido su deseo de dirigir a Les Bleus.
El «desliz» de Philippe Diallo
Aunque la intención oficial era mantener el anuncio en estricto secreto para no desestabilizar al equipo durante el torneo, el presidente de la FFF, Philippe Diallo, ha roto el hermetismo en una entrevista para Le Figaro:
“Conozco el nombre del sucesor. Se necesita un perfil que cumpla muchos requisitos y que cuente con el apoyo de los franceses”, afirmó Diallo, desatando un terremoto mediático en el país vecino.
A pesar de que el presidente evitó pronunciar el nombre de Zidane, la unanimidad en Francia es absoluta. El acuerdo está supeditado a que se plasme por escrito tras el Mundial, marcando el fin de la larguísima etapa de Didier Deschamps.
Efecto Zidane: Nike y los patrocinios se frotan las manos
La llegada de Zidane no solo supone un salto de calidad en lo deportivo, sino un impulso económico sin precedentes para la Federación.
- Contratos al alza: Firmas como Nike, principal sponsor de la selección, ven en la figura de «Zizou» un imán para las ventas y el marketing global.
- Revalorización de la marca: Los expertos prevén que los contratos de patrocinio, actualmente en vilo antes del Mundial, aumenten ostensiblemente con la incorporación de una de las figuras más icónicas de la historia del deporte.
Incertidumbre en la concentración de Boston
El timing del anuncio no ha sentado bien en todos los sectores. La selección francesa se encuentra actualmente en Estados Unidos para enfrentarse a Brasil en Boston, y se espera que la figura de Zidane eclipse cualquier cuestión puramente deportiva.
Se prevé que Deschamps tenga que afrontar una batería de preguntas sobre su sucesor el próximo miércoles. Aunque al actual seleccionador no suelen perturbarle este tipo de ruidos externos, la sombra de Zidane será, inevitablemente, el tema central durante toda la concentración mundialista.
















