El torero defiende la elasticidad y el «arte» mostrados durante el concierto de Glenda Gaby en la Iglesia de San Antón, mientras su hija Gloria Camila ensalza su envidiable estado físico a los 72 años
El veterano diestro José Ortega Cano se ha convertido nuevamente en el protagonista absoluto de la actualidad digital tras la propagación de un vídeo en el que realiza una serie de movimientos coreográficos de gran singularidad. Los hechos, captados por la revista ‘Diez Minutos’, tuvieron lugar en la madrileña Iglesia de San Antón durante el concierto benéfico de la cantante Glenda Gaby, destinado a recaudar fondos para los proyectos de la Fundación Mensajeros de la Paz. La entrega del torero sobre el escenario, que ha generado un aluvión de reacciones en redes sociales, ha sido defendida por el propio protagonista como una muestra de su capacidad física y su sentido del espectáculo.
Lo que en un principio fue interpretado por muchos usuarios como un baile convencional, ha sido matizado por el propio Ortega Cano. El diestro ha querido arrojar luz sobre una actuación que combinó elementos propios de la lidia con ejercicios de flexibilidad. «No fue un baile, estaba en una iglesia, del padre Ángel, y me dio por hacer con el capote y, a su vez, flexioné las piernas y los brazos», ha explicado el torero a los micrófonos de Europa Press. A sus 72 años, Ortega Cano se muestra ajeno a las críticas y los memes que han circulado por la red, asegurando con firmeza que «el arte siempre lo he tenido» y que posee una «mucha elasticidad» que le permite ejecutar dichos movimientos.
La actuación, calificada por algunos testigos como una performance, integró disciplinas como el yoga, el pilates y la danza. Esta exhibición de agilidad en un entorno eclesiástico no ha tardado en viralizarse, convirtiéndose en un fenómeno de masas en las plataformas sociales, donde la coreografía ha sido adaptada con diversas músicas en tono jocoso. Sin embargo, para el diestro, el objetivo principal —más allá de la anécdota estética— fue dar visibilidad a la causa benéfica de los Mensajeros de la Paz, lo que considera un éxito personal.
El respaldo de Gloria Camila
En el ámbito familiar, la respuesta no se ha hecho esperar. Su hija, Gloria Camila Ortega, ha manifestado públicamente el orgullo que siente hacia su progenitor. A pesar de encontrarse inmersa en sus propios conflictos mediáticos, la joven ha destacado la envidiable forma física del torero: «Yo le he visto genial. Tiene una agilidad y una flexibilidad… a más de uno le gustaría llegar a esa edad así», ha señalado.
Gloria Camila ha insistido en que su padre está poniendo en práctica sus conocimientos de yoga y pilates, restando importancia a los comentarios ajenos. «Si él es feliz, da igual lo que diga el resto», sentenció, subrayando que la intención de Ortega Cano no era otra que colaborar activamente en la gala de Glenda Gaby. Con esta explicación, el torero intenta cerrar la polémica sobre una de sus apariciones públicas más comentadas de los últimos tiempos, reafirmando su bienestar físico y su compromiso con las causas solidarias.



















