La Compañía Nacional de Petróleo de Irán y el Gobierno de Kuwait denuncian ofensivas con drones tras la tregua de dos semanas impulsada por Donald Trump
La fragilidad de la paz en Oriente Próximo ha quedado de manifiesto este miércoles tras las denuncias de nuevos ataques cruzados, apenas unas horas después de la entrada en vigor del alto el fuego de dos semanas acordado entre Estados Unidos e Irán. Pese al optimismo inicial mostrado por el presidente estadounidense, Donald Trump, la Compañía Nacional de Petróleo de Irán ha denunciado una agresión contra su refinería en la isla de Lavan, mientras que Kuwait asegura haber interceptado una oleada de drones en su territorio.
El pacto, que fue negociado in extremis en Islamabad con la mediación de Pakistán, buscaba desactivar una escalada de consecuencias imprevisibles. Sin embargo, la realidad sobre el terreno presenta un escenario complejo. El Gobierno de Israel ha confirmado que acepta la tregua de catorce días, pero ha advertido de que esta no incluye al Líbano, donde mantiene sus operaciones militares. Por su parte, la milicia chií Hezbolá ha manifestado su intención de respetar el cese de hostilidades a pesar de los ataques israelíes en suelo libanés.
Ruptura de la tregua en el Golfo Pérsico
La jornada de este miércoles se ha visto empañada por incidentes armados que ponen en riesgo el acuerdo diplomático. Alrededor de las 10:00 hora local, la refinería iraní de la isla de Lavan, en el golfo Pérsico, sufrió lo que las autoridades de Teherán califican como un «cobarde ataque de los enemigos». Simultáneamente, el Ejército de Kuwait informó de la neutralización de 28 drones que tenían como objetivo sus instalaciones estratégicas, atribuyendo la autoría de los mismos a fuerzas iraníes.
Estos eventos contrastan con las declaraciones de Donald Trump, quien durante la noche del martes reivindicó la jornada como un «gran día para la paz mundial». El mandatario estadounidense ha señalado que su administración trabajará para descongestionar el tráfico en el estrecho de Ormuz y ha augurado una «Edad de Oro» económica para la región derivada de este cese de hostilidades. De hecho, tras 40 días de bloqueo, los primeros cargueros han comenzado a cruzar la vía marítima, según los registros de seguimiento naval.
La postura de los actores regionales
El escepticismo domina la reacción de las fuerzas militares iraníes. La Guardia Revolucionaria ha emitido un comunicado a través de la agencia Tasnim en el que afirma «no tener confianza» en las promesas de Washington. El cuerpo de élite ha advertido de que responderá a cualquier agresión estadounidense o israelí con un «nivel superior» y ha instado a los países de la región que albergan bases de EE. UU. a cesar su cooperación con la potencia norteamericana.
En el plano diplomático, el éxito de la negociación se atribuye al primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien logró sentar las bases del acuerdo apenas diez minutos antes de que expirara un ultimátum de la Casa Blanca. El pacto contempla, según mensajes publicados por Trump en redes sociales, el cese del enriquecimiento de uranio y la colaboración para la eliminación de residuos nucleares enterrados, puntos que forman parte de una hoja de ruta de 15 apartados para poner fin al conflicto.
Reacciones internacionales
La comunidad internacional ha recibido la noticia con cautela. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha calificado el alto el fuego como una «buena noticia», aunque ha insistido en que la prioridad debe ser una «paz justa y duradera» basada en la legalidad internacional. Por su parte, Qatar ha definido el acuerdo como un «paso inicial hacia la desescalada» necesario para evitar la propagación total del conflicto.
Mientras tanto, en el Líbano, la situación es de máxima tensión. El presidente libanés, Joseph Aoun, ha reclamado que cualquier acuerdo de paz regional debe incluir necesariamente a su país y garantizar la soberanía total del Estado. Desde Beirut, el Ejército ha pedido a la población civil que no regrese todavía a las localidades del sur debido a la presencia de las fuerzas de ocupación israelíes, que mantienen su ofensiva activa en ese frente específico.




















