Siete comunidades en alerta por tormentas, vientos de 70 km/h y lluvias de barro mientras una baja fría aislada pone fin al ambiente primaveral
España se prepara para un cambio radical en las condiciones meteorológicas que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha definido como un tránsito «del verano al invierno» en apenas 48 horas. Tras un inicio de semana con valores inusualmente altos, la formación de una baja fría aislada al suroeste de la Península provocará un descenso térmico «extraordinario». Según las previsiones del organismo estatal, el viernes presentará registros propios del mes de junio, mientras que el domingo los termómetros caerán a niveles de febrero o marzo.
La inestabilidad ha comenzado a manifestarse este miércoles con siete comunidades autónomas en aviso por lluvias, tormentas, fuerte oleaje y viento. Las regiones afectadas son Andalucía, Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y Canarias. Se esperan precipitaciones que pueden superar los 15 litros por metro cuadrado en una hora, acompañadas de tormentas eléctricas, especialmente en el oeste peninsular.
Alertas por fenómenos adversos
La situación será especialmente delicada en la meseta sur, donde se podrían registrar rachas de viento de origen convectivo superiores a los 70 km/h. Las provincias de Córdoba, Málaga, Sevilla, Ciudad Real, Toledo, Cáceres, Badajoz, Ávila, León, Zamora, Lugo y Ourense permanecen bajo aviso por tormentas o lluvias persistentes. En el litoral gallego, concretamente en A Coruña y Pontevedra, la preocupación se centra en el estado del mar debido al fuerte oleaje.
Este cambio de tiempo vendrá acompañado de un fenómeno visualmente llamativo: la presencia de polvo en suspensión en el centro y oeste de la Península. La combinación de la calima con las precipitaciones previstas dará lugar a chubascos de barro, una situación que se extenderá durante las próximas jornadas debido al carácter estacionario de la borrasca situada al suroeste.
Descenso notable de las máximas
En lo que respecta a las temperaturas, el desplome será especialmente acusado en la mitad occidental. La Aemet estima que las máximas caerán más de 6°C de forma inmediata en Andalucía, Extremadura y el oeste de la meseta. Mientras el tercio oriental y Baleares registrarán ligeros ascensos transitorios en las mínimas, la tendencia general para el cierre de la semana es de un enfriamiento generalizado.
A partir de este jueves, las lluvias ganarán persistencia e intensidad en el interior del cuadrante suroccidental, pudiendo extenderse hacia el centro peninsular. En el archipiélago canario, el panorama será de cielos cubiertos en el norte de las islas de mayor relieve con precipitaciones débiles y vientos del norte que tenderán a arreciar.




















