La incautación de un carguero iraní por parte de Estados Unidos reaviva el temor a una escalada en Oriente Próximo y sitúa el barril de Brent en los 95 dólares
La cautela ha vuelto a instalarse en el parqué madrileño. El Ibex 35, que el pasado viernes rozaba sus máximos históricos tras una subida del 2,18%, ha iniciado la sesión con una corrección que pone en peligro la cota de los 18.400 puntos. La reactivación de la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, tras la detención de un buque iraní por parte de las autoridades estadounidenses, ha desplazado a un segundo plano los datos macroeconómicos y los resultados empresariales.
El recrudecimiento de la tensión diplomática entre Washington y Teherán arroja serias dudas sobre la posibilidad de una normalización en la región y el éxito de futuras rondas de negociaciones. Este escenario ha impactado de forma inmediata en el mercado de materias primas, donde el barril de Brent ha registrado un incremento del 5%, alcanzando los 95 dólares tras la tregua de la semana pasada.
Pese al repunte del crudo, la renta variable europea y Wall Street muestran un comportamiento más contenido que durante los sobresaltos del pasado mes de marzo. La persistencia de una esperanza de resolución del conflicto en el fondo del mercado está evitando, por el momento, un correctivo mayor, permitiendo incluso que las bolsas asiáticas hayan esquivado los números rojos esta mañana.
Movimientos contrapuestos en Repsol e IAG
Dentro del selectivo español, la jornada está marcada por la inversión de las tendencias observadas el viernes anterior. El alza en el precio del petróleo ha favorecido el rebote de Repsol, que compensa parte de la caída del 6% sufrida en la última sesión. En el lado opuesto, el holding de aerolíneas IAG encabeza las tomas de beneficios, retrocediendo tras haberse disparado un 6% el viernes pasado.
Por su parte, el sector bancario se mantiene a la expectativa de las novedades internacionales. Los inversores aprovechan este clima de incertidumbre para realizar ajustes de posiciones previos al inicio inminente de la temporada de presentación de resultados en España, que dictará el rumbo de la Bolsa en las próximas semanas.










