El decreto de prórroga de los alquileres afronta este martes una votación decisiva en el Congreso de los Diputados con pocas opciones de salir adelante. La norma, impulsada por el Gobierno a propuesta de Sumar, permite extender durante dos años los contratos de alquiler que vencen entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027 y limita al 2% la actualización anual de la renta.
La votación llega marcada por la falta de apoyos parlamentarios. Junts mantiene su voto en contra, mientras que PP y Vox también rechazarán la medida. A ese bloqueo se suma ahora el PNV, que ha anunciado su abstención por razones “formales y de fondo” y por la falta de seguridad jurídica del texto.
El PNV se abstendrá en la votación del decreto de alquileres
La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, ha confirmado que su grupo se abstendrá en la votación del decreto. La formación jeltzale considera que, aunque la medida pueda ser “bienintencionada”, la crisis de la vivienda requiere acuerdos más estables y soluciones a medio y largo plazo.
El PNV también reclama al Gobierno una aclaración sobre la situación en la que quedarían los inquilinos que ya hayan solicitado la prórroga si el decreto finalmente decae. Esta incertidumbre jurídica es uno de los argumentos utilizados por el partido para justificar su abstención.
Junts mantiene el no y deja al Gobierno sin mayoría
El principal obstáculo para la convalidación sigue siendo Junts. El partido de Carles Puigdemont ha reiterado que no apoyará el texto en los términos actuales, pese a los intentos de Sumar de mantener abierta una negociación hasta el último momento.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha defendido que todavía es posible alcanzar un acuerdo, incluso con concesiones en materia fiscal. Sin embargo, Junts insiste en que el decreto debería retirarse y sustituirse por una propuesta nueva que incorpore ayudas tanto para inquilinos como para pequeños propietarios.
Qué incluye el decreto de prórroga del alquiler
La medida contempla dos puntos principales. Por un lado, permite prorrogar durante dos años los contratos de alquiler que expiren entre el 21 de marzo de 2026 y el 31 de diciembre de 2027. Por otro, limita al 2% las actualizaciones anuales de la renta durante ese periodo.
El objetivo del Gobierno es evitar subidas bruscas de precio y proteger a los inquilinos en un momento de fuerte presión sobre el mercado del alquiler. Sumar sostiene que la medida afecta a millones de personas y acusa a los grupos que se oponen de dejar desprotegidos a los arrendatarios.
Sumar estudia una votación por llamamiento
Ante la previsión de derrota parlamentaria, Sumar valora solicitar que la votación se realice por llamamiento público, de viva voz, para que cada diputado deje clara su posición. La formación considera que se trata de una votación lo suficientemente relevante como para que quede constancia de quién respalda la prórroga de los alquileres y quién la rechaza.
Podemos, por su parte, da prácticamente por perdida la votación y pide al Gobierno que tenga preparado un “plan B” para recuperar la medida si el Congreso la tumba. Su propuesta pasa por buscar fórmulas alternativas para no dejar sin protección a los inquilinos afectados.
Sánchez defiende intervenir el mercado de la vivienda
En paralelo a la votación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido la necesidad de intervenir un mercado de la vivienda que, según ha señalado, no funciona. Durante su intervención en el Foro de la Innovación Urbana, ha advertido de que muchas familias destinan una parte muy elevada de sus ingresos al alquiler y ha puesto como ejemplo las zonas tensionadas previstas en la Ley de Vivienda.
Sánchez ha señalado que allí donde se aplican medidas de contención, como en Barcelona, los precios han empezado a moderarse, mientras que en territorios donde no se aplican, ha afirmado, el problema se agrava.
Qué pasa si el Congreso tumba el decreto
Si el decreto no es convalidado, dejará de estar en vigor y decaerán las medidas que contemplaba. Esto afectaría especialmente a los contratos de alquiler próximos a vencer durante el periodo incluido en la norma, ya que perderían la posibilidad de acogerse a una prórroga extraordinaria de dos años.
La caída del decreto supondría un nuevo revés parlamentario para el Gobierno en materia de vivienda y evidenciaría, una vez más, la dificultad del Ejecutivo para reunir a toda la mayoría de investidura en torno a una medida social de alto impacto.
Una votación clave para la política de vivienda
La votación del decreto de prórroga del alquiler se ha convertido en una prueba de fuerza para el Gobierno, para Sumar y para los grupos que condicionan la mayoría parlamentaria. Con Junts en contra, PP y Vox alineados en el rechazo y el PNV en la abstención, la convalidación queda prácticamente descartada salvo un giro de última hora.
El debate vuelve a situar la vivienda en el centro de la agenda política, con dos posiciones enfrentadas: quienes defienden intervenir temporalmente el mercado para proteger a los inquilinos y quienes reclaman medidas más estructurales, mayor seguridad jurídica y ayudas también para los propietarios.















