Será la primera vez que un Pontífice se dirija a las Cortes Generales en una sesión conjunta de diputados y senadores. La visita a España, que se extenderá del 6 al 12 de junio, incluirá paradas en Madrid, Barcelona y Canarias.
CIUDAD DEL VATICANO / MADRID – El Vaticano ha hecho oficial este miércoles el programa definitivo de la esperada visita del Papa León XIV a España. El punto álgido del viaje tendrá lugar el próximo lunes 8 de junio, cuando el Pontífice protagonice un discurso histórico en el Congreso de los Diputados. Se trata de un gesto sin precedentes en la democracia española, ya que ningún Papa anterior —ni Juan Pablo II ni Benedicto XVI— se había dirigido formalmente al poder legislativo en el hemiciclo.
El acto, diseñado bajo un estricto protocolo institucional, consistirá en una sesión conjunta de las Cortes Generales donde el Papa intervendrá en su calidad de Jefe de Estado de la Santa Sede. Se espera que su mensaje se centre en la dignidad humana, la cohesión social y la importancia del diálogo en tiempos de polarización.
Una agenda volcada en la «fragilidad»
Más allá de la pompa institucional, el viaje de León XIV tendrá una fuerte carga social. El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ha señalado que el Papa busca entrar en contacto con «el mundo de las víctimas y los heridos».
Los hitos principales del viaje (6-12 de junio) incluyen:
- Madrid (8 de junio): Discurso en el Congreso tras una reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
- Barcelona: Visita a un centro penitenciario y asistencia a los actos por el centenario de la muerte de Antoni Gaudí en la Sagrada Familia.
- Canarias (12 de junio): El cierre del viaje será en Tenerife, donde el Papa se reunirá con inmigrantes en el Centro de Acogida de Las Raíces y celebrará una misa en el puerto de Santa Cruz, visibilizando la crisis migratoria en la ruta atlántica.
Un dispositivo de seguridad sin precedentes
La visita, que se estima tendrá un coste operativo superior a los 15 millones de euros, ha movilizado ya a más de 16.000 voluntarios solo en Madrid. El Ministerio de Defensa y el de Interior trabajan de forma coordinada para garantizar la seguridad de un Pontífice que ha decidido aterrizar en una España marcada por la «turbulencia política», buscando ofrecer un mensaje de «paz desarmada».
Este viaje rompe una sequía de 14 años sin visitas papales a España y sitúa al país en el centro del tablero diplomático de la Santa Sede durante una semana completa.















