El conjunto caballa viaja al Principado lastrado por las sanciones de Marcos Fernández, Youness y Bodiger, que se suman a una enfermería repleta en el tramo final de la temporada.
Ceuta — El tramo decisivo de la temporada está poniendo a prueba la resistencia física y mental del AD Ceuta. El equipo dirigido por José Juan Romero afronta este próximo domingo (16:15 horas) uno de los desplazamientos más exigentes del curso para medirse al Andorra, y lo hará en una situación de extrema debilidad debido a la acumulación de bajas.
El desgaste de la segunda vuelta ha terminado por pasar factura a una plantilla que lleva semanas rindiendo al límite. Tras el intenso duelo ante el Málaga, el técnico andaluz se enfrenta ahora a un auténtico rompecabezas para confeccionar un once competitivo.
Un centro del campo y una defensa desmantelados
La peor noticia tras el último encuentro es la pérdida de tres futbolistas estructurales por sanción. Marcos Fernández, Youness y Bodiger vieron la cartulina amarilla frente al conjunto malagueño, lo que les obliga a cumplir ciclo y perderse el choque en el Principado.
Estas ausencias suponen un golpe durísimo para el Ceuta, que pierde de una tacada:
- Gol y desborde con la baja de Marcos Fernández.
- Músculo y jerarquía en la medular sin Youness.
- Polivalencia defensiva con la ausencia de Bodiger, quien venía actuando como defensa central de emergencia ante la falta de efectivos.
El único alivio: José Juan Romero recuperará a Aisar, que vuelve tras cumplir su respectiva sanción, lo que dará algo de oxígeno a la parcela ofensiva.
La enfermería no da tregua
Más allá de los sancionados, el panorama médico sigue siendo desolador. El lateral izquierdo se mantiene como el gran dolor de cabeza del cuerpo técnico, con Redru y Matos lesionados. A esto se suma que Campaña tiene muy difícil volver a vestirse de corto en lo que resta de curso. Además, el equipo ya no cuenta con Marc Domènech, quien dio por finalizada su cesión y regresó al Mallorca.
A pesar de que el propio entrenador ha reconocido públicamente que el equipo ha alcanzado su «tope» físico, el orgullo caballa sigue intacto. Así lo demostraron en la segunda mitad ante el Málaga, donde a pesar de irse al descanso con un adverso 0-3, sacaron fuerzas de flaqueza para competir hasta el final.
Andorra: Un escenario de máxima exigencia
Si el contexto de las bajas ya es preocupante, el rival y el escenario no dan margen al optimismo. El Andorra se ha destapado como uno de los locales más temibles de la categoría, respaldado por goleadas recientes de escándalo como el seis a cero endosado al Racing o su contundente victoria ante Las Palmas.
A la fortaleza del rival se le unirá el factor del cansancio, derivado de un viaje larguísimo desde la ciudad autónoma. Salvo milagro médico de última hora, el Ceuta saltará al césped del Principado con una convocatoria bajo mínimos, pero con la firme intención de seguir estirando su resistencia competitiva.














