El líder de la formación jeltzale, Aitor Esteban, califica de «muy grave y preocupante» el auto de imputación al expresidente Zapatero y ve «muy difícil» que el Ejecutivo culmine su mandato.
MADRID / BILBAO.— El tablero político nacional ha sufrido un importante revés tras las últimas declaraciones del Partido Nacionalista Vasco (PNV), socio clave para la estabilidad del Ejecutivo central. El presidente de la formación, Aitor Esteban, ha advertido este domingo de que sería una «irresponsabilidad» que el Gobierno de Pedro Sánchez pretenda continuar «más allá de 2026» dada la debilidad de sus apoyos parlamentarios y el cerco judicial que rodea al entorno socialista.
Estas afirmaciones se producen tras conocerse el auto de imputación del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el marco del caso Plus Ultra, un hecho que ha encendido las alarmas en el seno de la formación vasca.
Advertencia de un socio estratégico
Durante su intervención en un acto político en Durango, Esteban adoptó un tono de severa preocupación al analizar la viabilidad del Ejecutivo de coalición, asegurando que el actual panorama «hace muy difícil que Sánchez pueda culminar la legislatura». El líder nacionalista fue tajante al dibujar el escenario al que, a su juicio, se enfrenta el país:
«Sería irresponsable seguir más allá de 2026 sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada».
Haciendo referencia directa a los escándalos que salpican al entorno del PSOE, el dirigente del PNV subrayó la gravedad de los acontecimientos recientes. «Aquí no vale todo. Ya van nueve casos abiertos, ahora Zapatero. Lo que hemos leído en el auto es muy grave y muy preocupante. Esto es muy serio», remachó, marcando una distancia sideral con la defensa monolítica que el Gobierno ha hecho del expresidente.
Presión de la oposición y respuesta del PSOE
La contundente valoración del PNV coincide temporalmente con la ofensiva del Partido Popular. Desde Barcelona, el secretario general del PP, Miguel Tellado, redobló su presión sobre las fuerzas que sustentaron la investidura de Pedro Sánchez —mencionando explícitamente a Esquerra Republicana (ERC), Junts y al propio PNV—, acusándolos de haber abierto la puerta a «la etapa de mayor saqueo y de mayor decadencia de la historia democrática de España».
Por su parte, las filas del Partido Socialista han intentado rebajar la tensión institucional apelando al marco legal. El portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López, insistió en pedir cautela y respeto a los tiempos de los tribunales: «Los socialistas seguimos diciendo que la justicia ejerza su papel, que investigue, que ponga pruebas encima de la mesa, porque en democracia hay una cuestión que es fundamental, que es la presunción de inocencia».
Pese a los llamamientos a la calma emitidos desde el palacio de la Moncloa, donde fuentes del Ejecutivo descartan formalmente que la legislatura corra peligro, el aviso del PNV constata un desgaste real en el bloque de investidura y siembra serias dudas sobre la capacidad de Pedro Sánchez para agotar su mandato.















