Borja Sémper corrige la ambigüedad inicial de Feijóo y zanja el reto lanzado por Junts. El portavoz popular insiste en que el futuro de España se negocia en el Congreso «con luz y taquígrafos».
MADRID, 3 de junio de 2026 — El Partido Popular ha querido cortar de raíz cualquier tipo de especulación sobre posibles contactos discretos con el independentismo catalán en el extranjero. El portavoz nacional de la formación, Borja Sémper, ha garantizado de forma tajante que ni el presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, ni ningún otro dirigente de la cúpula popular viajará a Waterloo (Bélgica) para reunirse con el líder de Junts, Carles Puigdemont.
«El futuro de los españoles se decide en el Congreso de los Diputados con luz y con taquígrafos», ha aseverado Sémper durante una entrevista concedida esta mañana a Antena 3. Con estas palabras, el portavoz ha querido marcar distancias con la estrategia del Gobierno y asegurar que el PP no incurrirá en lo que ha calificado como «cosas extravagantes ni raras».
Cierre de filas tras el titubeo de Feijóo
Las declaraciones de Sémper llegan apenas veinticuatro horas después de que el propio Alberto Núñez Feijóo evitara pronunciarse de forma directa sobre el asunto. El pasado martes, al ser interpelado por los periodistas sobre si contemplaba un desplazamiento a Bélgica para negociar el apoyo de Junts a una hipotética moción de censura instrumental, el líder de la oposición esquivó la respuesta directa limitándose a señalar: «Vamos a hablar de cosas serias».
Aquel silencio inicial alimentó el debate político, especialmente después de que el secretario general de Junts, Jordi Turull, lanzara un reto abierto al líder del PP, emplazándolo públicamente a viajar a Waterloo si pretendía entablar cualquier tipo de negociación formal con Puigdemont.
Negociación institucional, no en el extranjero
Con la contundencia exhibida por el portavoz de los populares, Génova busca blindar su coherencia discursiva y frenar las críticas de otros sectores políticos. El PP recalca que cualquier escenario legislativo o de gobernabilidad debe articularse estrictamente dentro de los márgenes de las instituciones soberanas en territorio nacional, rechazando de plano las reuniones fuera de España con líderes políticos que tienen causas pendientes con la justicia.
De este modo, el principal partido de la oposición da por zanjado el envite de las filas independentistas y reconduce el debate hacia el marco parlamentario ordinario de las Cortes Generales.














