El primer vehículo de nueva matriculación que llega al Hospital Universitario tuvo que dormir a la intemperie al chocar con el techo del parking. El incidente destapa una «falta de previsión total» en el nuevo contrato del INGESA.
El accidentado proceso de renovación de la flota de ambulancias en Ceuta ha sumado un nuevo y esperpéntico capítulo. Este martes, el Servicio de Emergencias del 061 recibió con alivio la llegada a Loma Colmenar de uno de los nuevos vehículos de soporte vital. Sin embargo, la alegría duró poco: la ambulancia no pudo ser introducida en su aparcamiento habitual porque es demasiado alta para el techado de la zona.
El vehículo incorpora en el techo los sistemas de aire acondicionado y los dispositivos de señalización luminosa, lo que eleva su altura por encima del límite de acceso permitido en el parking del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE).
«Esto denota una falta de previsión total. Si saben que el parking tiene una altura, deberían comprobar que las ambulancias no la superen», han denunciado fuentes sanitarias a los medios, visiblemente indignadas.
Un estreno forzado por las averías
La entrada en servicio de este vehículo se produjo de manera improvisada. Aunque el nuevo contrato entre el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) y la empresa adjudicataria, Tenorio, entró en vigor el pasado 1 de marzo, el 061 seguía utilizando las ambulancias antiguas. INGESA prometió que los 18 nuevos vehículos del concurso estarían listos el 28 de abril, pero tres meses después de la firma, el servicio continuaba bajo mínimos.
El martes, la ambulancia de Soporte Vital Básico (SVB) antigua sufrió una avería de motor, lo que obligó a la empresa a «subir» de urgencia desde su nave del Muelle de Poniente uno de los dos nuevos automóviles que tenían guardados desde abril. Tras el fiasco del tamaño, el vehículo tuvo que ser estacionado provisionalmente en el exterior —en la zona del personal sanitario— y rodeado de vallas para evitar colisiones.
Finalmente, este miércoles a mediodía, tras ser reparada la ambulancia antigua, el vehículo nuevo fue retirado y devuelto a la nave de la empresa.
Un peligro para el material médico de soporte vital
El problema del aparcamiento no es un asunto menor ni meramente estético. Las ambulancias del 061 necesitan estar permanentemente techadas y conectadas a la red eléctrica para asegurar el funcionamiento continuo de los equipos electromédicos a bordo y evitar que se descarguen sus sistemas de soporte vital.
Además, la exposición prolongada a la intemperie pone en riesgo la sensibilidad del material sanitario y farmacológico que transportan en su interior.
Incógnitas ante las futuras ambulancias eléctricas
Para colmo de males, los vehículos que han provocado este conflicto no son los definitivos. La empresa Tenorio se comprometió a dotar al 061 de tres ambulancias eléctricas (una de ellas de repuesto), para lo cual está previsto instalar puntos de recarga precisamente en el aparcamiento donde ahora no caben las convencionales. A día de hoy, se desconoce si los futuros modelos eléctricos mantendrán los mismos problemas de altura.
Silencio institucional: Las fuentes sanitarias confirman que la dirección de INGESA ya ha sido notificada del problema, sugiriendo que la única solución viable será acometer obras de adaptación en el parking, dado que la altura de las ambulancias no se puede modificar sin comprometer el equipamiento médico esencial. De momento, INGESA ha optado por mantener el silencio y no ha ofrecido explicaciones públicas.















