El ministro del Interior asegura que el encuentro no tuvo relación con la trama investigada, apenas un día después de haber negado la existencia de dicha cita.
MADRID. — El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha mantenido este viernes su respaldo público a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, tras la polémica surgida por sus contactos con la exmilitante del PSOE Leire Díez, investigada en una supuesta trama para torpedear causas judiciales que afectan al partido.
Grande-Marlaska ha condicionado la continuidad de su apoyo a la jefa del instituto armado «mientras las reuniones hayan sido en la forma descrita», según ha manifestado ante los medios de comunicación. De este modo, el titular de Interior calibra y matiza su postura respecto al día anterior, cuando había negado categóricamente que dichos encuentros se hubieran producido.
«Ninguna referencia a la trama»
El ministro ha querido restar trascendencia al contenido de las citas basándose en las explicaciones que le ha trasladado la propia Mercedes González. «Lo que me dijo ella, y para mí es lo importante, es que no tuvo ningún contacto con Leire relativo y en cuyo desarrollo hubiera habido ninguna referencia a la trama», ha defendido con firmeza este viernes.
Con estas declaraciones, el Gobierno intenta zanjar la polémica en torno a la dirección de la Guardia Civil, argumentando que los encuentros con la investigada se enmarcaron en un plano estrictamente ajeno a las pesquisas judiciales en curso.
Claves del asunto: La exmilitante socialista Leire Díez se encuentra bajo investigación por su presunta implicación en una red que buscaba obstaculizar procedimientos judiciales vinculados al PSOE. El foco se sitúa ahora en las explicaciones de la directora de la Guardia Civil para descartar cualquier interferencia en la causa.















