La oposición en bloque denuncia una «compra de voluntades», mientras el Ejecutivo local defiende los pactos en aras de la «estabilidad institucional» y para evitar el bloqueo de la ciudad.
CEUTA. – La actual legislatura en la Asamblea de Ceuta se ha convertido en un complejo tablero de ajedrez político. El Gobierno local, liderado por Juan Jesús Vivas (PP), ha consolidado una nueva mayoría parlamentaria basada en el apoyo de los diputados no adscritos —calificados directamente como «tránsfugas» por la oposición—. Esta alianza le ha permitido sacar adelante iniciativas clave y bloquear las propuestas de la oposición, en una estrategia que contradice de forma abierta los acuerdos antitransfuguismo suscritos por el Partido Popular a nivel nacional.
La dinámica del arco parlamentario ceutí ha mutado considerablemente desde el inicio del periodo legislativo. Tras comenzar el mandato en 2023 y gran parte de 2024 buscando apoyos puntuales en el MDyC y alcanzando acuerdos con el PSOE, el Ejecutivo de Vivas ha virado en los últimos meses hacia este grupo de parlamentarios independientes, procedentes de distintas formaciones y con un bagaje ideológico sumamente diverso.
La paradoja de Génova frente a Ceuta
Esta situación ha encendido las alarmas por la evidente contradicción discursiva que genera dentro del propio Partido Popular. Mientras el líder nacional, Alberto Núñez Feijóo, y sus portavoces critican duramente al Gobierno de Pedro Sánchez por mantenerse en el poder mediante «extraños acuerdos y concesiones a partidos extremistas», Vivas replica una fórmula de geometría variable en la ciudad autónoma.
No es la primera vez que el barón ceutí se desmarca de las directrices de Madrid. Vivas ya ha mantenido posturas propias en temas de alta sensibilidad como la inmigración, el reparto de menores extranjeros no acompañados y el diálogo directo con ministros del Gobierno central. Esta brecha provoca una curiosa paradoja: los parlamentarios nacionales por Ceuta (diputado y senadores) votan en las Cortes Generales lo contrario de lo que el PP ejecuta en la Asamblea local.
Decisiones clave aprobadas bajo la nueva mayoría
El peso de los diputados no adscritos ha sido determinante para la supervivencia económica y política del Gobierno local a lo largo de 2026:
- Presupuestos de la Ciudad para 2026: El Ejecutivo de Juan Vivas logró la aprobación definitiva de las cuentas públicas gracias exclusivamente a la suma de los votos del Grupo Popular y de los parlamentarios independientes. Toda la oposición en bloque —Vox, PSOE, MDyC y Ceuta Ya!— votó en contra.
- Modificaciones de Crédito: Diversos expedientes económicos de gran calado e inversiones estratégicas para Ceuta se han validado en el Pleno utilizando exactamente esta misma mayoría.
Tensiones y acusaciones cruzadas en el arco parlamentario
La Oposición denuncia una «compra de voluntades» El malestar entre las formaciones de la oposición es absoluto. Tanto el PSOE como Vox han coincidido en denunciar de forma reiterada lo que consideran una «desnaturalización de la representación democrática». Desde el PSOE de Ceuta se acusa al Gobierno de forzar «mayorías artificiales» con exmiembros de su partido que fueron expulsados por anteponer intereses personales. Por su parte, Vox critica con dureza las supuestas concesiones presupuestarias y prebendas otorgadas a estos diputados independientes para mantener al PP en el poder.
El Gobierno defiende la «estabilidad» Frente a las críticas, la Consejería de Hacienda y el propio Ejecutivo autonómico defienden la estricta legalidad de los acuerdos. Su argumento central se basa en la responsabilidad institucional: sostienen que estos pactos son indispensables para garantizar la estabilidad de Ceuta y evitar un bloqueo económico que afectaría directamente a los servicios públicos esenciales de los ciudadanos.
Una legislatura convulsa con la vista en el futuro electoral
El transcurrir de los plenos evidencia que Ceuta vive una de sus legislaturas más inestables, marcada por sonadas rupturas internas dentro de los grupos parlamentarios y una falta de sintonía total entre los diputados y las direcciones de sus partidos.
Esta crisis interna es especialmente palpable en el seno del PSOE de Ceuta. En los mentideros políticos locales ya es un secreto a voces (vox pópuli) que la brecha es tan profunda que la casi totalidad de los actuales diputados socialistas en la Asamblea no repetirán en las listas de la formación para los próximos comicios, evidenciando el desgaste de un panorama político fragmentado y tensionado al límite.














