El magistrado Arturo Zamarriego mantiene la citación presencial bajo advertencia de detención, mientras la actriz alega compromisos laborales en el extranjero.
MADRID.– El juez que investiga a Elisa Mouliaá por presuntas calumnias a Íñigo Errejón ha insistido en tomarle declaración de forma presencial este lunes. El instructor ha advertido formalmente a la actriz de que podrá acordarse su detención si no acude a la sede judicial. Por su parte, Mouliaá ha anunciado que no comparecerá en los juzgados debido a que se encuentra trabajando en el extranjero, aunque intentará realizar la declaración mediante videollamada si la tecnología lo permite.
El magistrado Arturo Zamarriego, titular de la causa, mantiene fija la citación de este lunes para interrogar a Mouliaá en calidad de investigada. La querella penal nace de las declaraciones de la actriz en las que afirmó que el exportavoz de Sumar había extorsionado a los testigos de un procedimiento judicial diferente, en el cual se investiga a Errejón por una supuesta agresión sexual cometida contra ella.
Tercer intento de citación y examen forense
Este señalamiento se produce tras dos intentos previos fallidos de tomarle declaración. En esas ocasiones anteriores, la actriz alegó encontrarse de baja médica y argumentó que procesalmente no debe coincidir en sede judicial con su presunto agresor sexual. Ante esta situación, el magistrado comisionó a un médico forense para que acudiera a su domicilio, determinando el especialista que Mouliaá sí se encontraba en condiciones físicas y psicológicas para acudir al juzgado.
Tras este dictamen, el instructor fijó la comparecencia para el 15 de junio, especificando de forma taxativa en la resolución que, de no presentarse, «podrá acordarse su detención y traslado a la sede judicial», evaluándose además la posible comisión de un delito de desobediencia a la autoridad.
La representación legal de la actriz recurrió el mandato del juez en primera instancia y, posteriormente, ante la Audiencia Provincial de Madrid. La defensa sostiene que forzar su comparecencia mediante medidas coercitivas resulta desproporcionado, constituye un escenario de «maltrato institucional y revictimización», y expone el perjuicio de un compromiso laboral vigente en los Emiratos Árabes Unidos.
Contrato en Dubái y rechazo a la recusación del juez
La propia Elisa Mouliaá difundió el pasado viernes un comunicado a través de sus redes sociales adelantando su incomparecencia física. La actriz justificó su ausencia en la existencia de un contrato profesional firmado previamente, con vigencia desde el 8 de junio hasta finales de verano, que la obliga a estar «desplazada entre Dubái y distintas zonas del Mar Rojo». Este domingo matizó que ya ha acreditado documentalmente ante el juzgado que operará en áreas con coberturas limitadas o inexistentes, comprometiéndose a intentar la conexión telemática si las condiciones técnicas son viables.
Por su parte, el juez Zamarriego dictó un auto el viernes en el que rechazó de plano la recusación por presunta falta de imparcialidad que la actriz había planteado en su contra. El instructor zanjó el incidente afirmando que la recusación está «construida de forma artificiosa» y que responde a una estrategia procesal de la investigada para negarse de forma sistemática a declarar, desestimando de igual modo la suspensión de las actuaciones personales fijadas para este lunes.















