Las cifras de inmigración irregular en Ceuta han vuelto a situarse en el centro del debate tras mostrar un comportamiento inverso al del resto del territorio nacional durante los primeros meses del año. Mientras que el conjunto de España ha experimentado un descenso cercano al 36% en las entradas por mar y tierra —lo que representa unas 6.000 personas menos respecto al mismo periodo del año anterior—, la ciudad autónoma camina en la dirección opuesta con un aumento de la presión fronteriza.
Según la información publicada por El Faro de Ceuta, el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, detalló en rueda de prensa que la ciudad ha contabilizado la entrada de unas 2.500 personas en situación irregular desde que comenzó el año, lo que supone unas 1.700 más que en el mismo tramo de 2025. Este repunte representa un crecimiento superior al 200%, un dato llamativo que el delegado atribuyó a la naturaleza cambiante y dinámica de las rutas migratorias, las cuales provocan que la presión se desplace constantemente de una zona geográfica a otra.
Pese al acumulado anual, Pérez Triano matizó que las últimas semanas reflejan una tendencia a la baja en los accesos a la ciudad. Esta desaceleración ha permitido aliviar la situación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), cuyas instalaciones llegaron a duplicar su capacidad operativa a comienzos de año. Actualmente, la ocupación se sitúa en algo más de 300 personas, una cifra inferior a su capacidad habitual que el delegado vinculó a la intensa labor de traslado y coordinación realizada junto a la Policía Nacional y el Ministerio de Inclusión.














