Madrid | El Partido Popular (PP) ha anunciado este jueves que acudirá al Tribunal Constitucional para impugnar la decisión de la Mesa del Congreso de vetar dos enmiendas —presentadas por el propio PP y por Junts— en las que se instaba al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a convocar elecciones anticipadas.
La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo ha calificado la medida como «una nueva cacicada» por parte de la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol. Según los populares, el bloqueo de la Mesa —donde el PSOE y Sumar cuentan con mayoría— representa un «cambio de criterio oportunista», argumentando que en ocasiones anteriores sí se han permitido debates y votaciones de índole similar.
El argumento de la Mesa frente a la oposición
El órgano de gobierno del Congreso justificó el veto el pasado martes al entender que la prerrogativa para disolver las Cortes o plantear una cuestión de confianza es exclusiva del jefe del Ejecutivo. Sin embargo, tanto el PP como Junts defienden que sus enmiendas no suplantaban dicha función, sino que simplemente instaban al presidente Sánchez a hacer uso de sus facultades constitucionales para convocar a las urnas.
Para el PP, la verdadera intención de este movimiento es «impedir que el Parlamento exprese su voluntad» mediante un «veto arbitrario y servil» para proteger al presidente del Gobierno.
Votación sin enmiendas y acusaciones de debilidad
Aunque el Grupo Popular, dirigido por Ester Muñoz, ya presentó un escrito de reconsideración ante la Mesa, la formación ha decidido no esperar a la resolución de este órgano y dar el salto directo a la justicia constitucional. Muñoz denunció que lo ocurrido «fulmina cualquier principio democrático» y aseguró que el Gobierno vetó la propuesta porque «sabía que iba a perder la votación». «El día que se amordaza un Parlamento, muere la democracia», sentenció.
A pesar del conflicto, la moción original se debatió el miércoles en el pleno y se votará durante la jornada de este jueves, aunque despojada de las enmiendas que pedían las elecciones.
Durante el debate en la tribuna, el descontento también se hizo evidente en las filas de Junts. Su diputado, Josep Maria Cruset, se sumó a la exigencia de elecciones anticipadas arremetiendo contra el Ejecutivo: «Este es un Gobierno débil y cada vez más asediado por la corrupción. Por lo tanto, disuelvan estas Cortes y convoquen elecciones, no hay más».














