El actor de ‘The Walking Dead’ protagonizará junto a Sean Patrick Flanery la tercera entrega de la franquicia, cuyo estreno está previsto entre 2026 y principios de 2027, tras sobrevivir en sus inicios al veto de Harvey Weinstein y la polémica social en Estados Unidos.
El actor Norman Reedus, reconocido por su papel en ‘The Walking Dead’, volverá a sumergirse en una de las sagas de culto más singulares de su trayectoria cinematográfica. Tras barajarse el proyecto desde el año 2021, se ha confirmado oficialmente la producción de ‘Los elegidos 3’ (‘The Boondock Saints’), una nueva entrega en la que Reedus compartirá pantalla nuevamente con Sean Patrick Flanery (‘Dexter’) para dar continuidad a la historia de los hermanos criminales de Boston. El horizonte temporal para el estreno de este largometraje se sitúa entre finales de 2026 y los primeros meses del año 2027.
La saga original, cuyas producciones previas se encuentran disponibles en España a través de las plataformas Prime Video y Tivify, cuenta con un trasfondo histórico complejo que estuvo a punto de impedir el nacimiento de la franquicia. En sus inicios, el director y guionista novel Troy Duffy asumió el control del proyecto tras rechazar a figuras de la primera línea de Hollywood como Brad Pitt, Keanu Reeves o Ethan Hawke para los papeles principales, decantándose finalmente por la elección de Reedus.
Un acuerdo millonario y el declive en Hollywood
El argumento original de ‘Los elegidos’ plantea una premisa directa: dos hermanos asesinan a unos capos de la mafia rusa que atemorizan a un barrio de Boston. Tras este suceso, adoptan su rol de héroes locales y se integran en una dinámica de violencia destinada a eliminar a los criminales de la ciudad, motivados por la creencia de que han sido designados por una misión divina.
El guion captó rápidamente la atención de la industria de Hollywood y, de manera específica, del productor Harvey Weinstein. A través de la productora Miramax, Weinstein ofreció a Duffy una contraprestación económica que incluía, además de una suma de miles de dólares, la propiedad de un bar en Boston donde el realizador había trabajado con anterioridad. Este movimiento generó el interés de intérpretes como Mark Wahlberg, Ewan McGregor o Patrick Swayze, quienes llegaron a participar en fiestas convocadas por el propio director que funcionaban como audiciones informales.
Sin embargo, el proyecto comenzó a desestabilizarse cuando los actores se apartaron de la producción. Wahlberg optó por incorporarse al rodaje de ‘Boogie Nights’ bajo la dirección de Paul Thomas Anderson, mientras que McGregor rechazó la propuesta tras un encuentro con un titubeante Duffy. Posteriormente, Miramax retiró la oferta de financiación a las puertas del preestreno de la cinta en el Festival de Cannes. Según denuncias posteriores del propio cineasta, Weinstein ejerció su influencia en el sector cinematográfico para vetar la distribución del largometraje, lo que comprometió gravemente su rendimiento comercial en las salas cinematográficas.
El impacto de Columbine y el fenómeno del videoclub
A las dificultades de distribución institucional se sumó una coincidencia temporal con la realidad social estadounidense. Apenas un mes antes del estreno planificado en cines, se produjo el tiroteo en el instituto de Columbine, un suceso real protagonizado por dos jóvenes que compartía ciertos paralelismos temáticos con la premisa de justicia por mano propia que abordaba la ficción.
Esta coyuntura restringió al mínimo la exhibición de la película en las salas de Estados Unidos. En la ciudad de Boston, escenario principal del argumento (aunque el rodaje se ejecutó mayoritariamente en Toronto), la cinta se proyectó únicamente en cinco salas durante su primera semana antes de desaparecer por completo de la cartelera de la región.
La viabilidad comercial de ‘Los elegidos’ se recuperó tras su llegada al mercado doméstico de los videoclubs, donde la respuesta del público impulsó su estatus de obra de culto. Esta recepción comercial permitió a Troy Duffy asegurar la financiación de dos estudios cinematográficos para el desarrollo de una secuela posterior, a pesar de que dicha continuación no obtuvo el respaldo favorable de la crítica especializada. La confirmación de la tercera parte consolida el regreso de la marca con su reparto original.

















