BARCELONA. — En una operación conjunta de gran envergadura, los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona han logrado desmantelar a ‘Los 300’, una peligrosa banda criminal juvenil que tenía en vilo a la capital catalana y a su área metropolitana. El balance de la operación se ha saldado con la detención de 18 jóvenes, de los cuales seis son menores de edad.
A los integrantes del grupo se les imputan delitos de robo con violencia, agresiones graves con armas blancas, tráfico de drogas y tentativa de homicidio.
Una estructura violenta que utilizaba a menores
Según han detallado este miércoles en rueda de prensa el inspector de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos, José Ángel Merino, y el intendente de la Guardia Urbana, Juan Guzmán, la organización criminal operaba principalmente en los distritos de Sant Andreu, Sant Martí y Nou Barris.
El modus operandi de la banda combinaba la violencia desmedida en las calles con el tráfico de estupefacientes como principal vía de financiación. Además, utilizaban de forma activa las redes sociales como escaparate para difundir sus actividades delictivas y captar a nuevos adeptos.
Uno de los aspectos más preocupantes de la investigación es que la cúpula de la banda aprovechaba deliberadamente la menor responsabilidad penal de los integrantes menores de edad, obligándoles a ejecutar las acciones más violentas y arriesgadas para evitar que los adultos asumieran penas mayores.
Prisión e internamiento para los cabecillas
Aunque los detalles de la investigación se han dado a conocer hoy, la fase de explotación policial tuvo lugar el pasado 19 de mayo, fecha en la que se logró arrestar a todos sus componentes (todos varones, a excepción de una menor de edad).
Tras pasar a disposición judicial, la gravedad de los hechos ha llevado al juez a decretar el ingreso en prisión para siete de los detenidos, mientras que dos de los menores han sido recluidos en un centro de internamiento especializado.
Claves del caso:
- Detenidos: 18 personas (12 adultos y 6 menores).
- Zonas afectadas: Sant Andreu, Sant Martí y Nou Barris.
- Delitos principales: Tentativa de homicidio, robos con violencia con armas blancas y tráfico de drogas.
Con esta operación, los cuerpos policiales dan por descabezada una de las facciones juveniles más activas y violentas que amenazaban la seguridad ciudadana en los distritos periféricos de Barcelona.















