MADRID — La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha reaccionado con dureza este martes a la última providencia del juez instructor del caso que afecta a la esposa del presidente, Juan Carlos Peinado, a la que ha tachado de «una prueba más de la obsesión, persecución y acoso político» contra Begoña Gómez.
La nueva polémica responde a la providencia de este martes emitida por el titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid. En ella, el magistrado Peinado otorga un plazo de cinco días a Begoña Gómez para que certifique —ante la aparente ausencia de sellos físicos de control fronterizo en su pasaporte— que hizo un uso exclusivo del documento para viajar a la ceremonia de graduación de su hija en Londres. Dicho desplazamiento había sido autorizado expresamente por el magistrado Antonio Viejo, quien asumió la sustitución de Peinado durante sus vacaciones.
El escrito del instructor advierte con claridad que, de no aportarse dicha prueba documental o si se constata un incumplimiento de las medidas cautelares en vigor, Gómez podría incurrir en un delito de quebrantamiento de medida cautelar.
«Cualquier persona que haya viajado recientemente al Reino Unido sabe perfectamente cuáles son los trámites», ha sentenciado Elma Saiz en la habitual comparecencia posterior a la reunión del Consejo de Ministros, apuntando veladamente a los sistemas automatizados de control de fronteras en territorio británico que no requieren sellado de pasaporte.
DURA CRÍTICA DE LOS GRUPOS PARLAMENTARIOS
El PSOE insinúa que el instructor debería ser juzgado
El portavoz del Partido Socialista en la Cámara Baja, Patxi López, se ha pronunciado con gran contundencia ante los periodistas antes del inicio del Pleno. López ha afirmado que el único objetivo que impulsa la última decisión del instructor es el «acoso» personal a Begoña Gómez. Además, ha sugerido que esa actitud no es representativa de la actividad judicial ordinaria, argumentando que quien actúa de esa forma es «quien se debiera de sentar delante de un juez».
Sumar arremete contra el «machismo» y la «misoginia» del juez
Los socios de coalición de Movimiento Sumar han coincidido en el fondo pero han endurecido los calificativos del reproche. El ministro de Cultura y portavoz del partido, Ernest Urtasun, ha tachado la resolución de «absolutamente lamentable, fuera de lugar y un ataque al entorno del presidente por la vía de atacar a su mujer».
Minutos después, la portavoz parlamentaria de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, ha acusado directamente de «misoginia» y de «machismo» al juez Juan Carlos Peinado por la insistencia inquisitorial en torno a los movimientos privados de Gómez.
El bloque de investidura secunda las críticas
Desde otros partidos que dan soporte al Gobierno en las Cortes se han sumado las denuncias hacia el proceder del magistrado:
- Compromís: El diputado Alberto Ibáñez ha calificado la providencia de «acto completamente desproporcionado que denota el odio y la violencia política y de género».
- ERC: Gabriel Rufián, portavoz en el Congreso, ha encuadrado la decisión del magistrado como un ejemplo de «primero de lawfare».
- Podemos: Su líder, Ione Belarra, ha coincidido en definir la línea de actuación del juez Peinado como «totalmente cuestionable».


















