La acumulación de personas en los exteriores del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes no registraba cifras similares desde el pasado mes de febrero. Cruz Roja asiste con mantas a los jóvenes mientras completan sus trámites policiales.
La presión migratoria vuelve a hacerse visible en los exteriores del Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI) de Ceuta. Decenas de jóvenes de entre 18 y 30 años y de diversas nacionalidades se ven obligados a pernoctar a la intemperie a las puertas del recinto, a la espera de recibir la autorización oficial que les permita acceder a las instalaciones.
La llegada escalonada de personas comenzó el pasado domingo, intensificándose especialmente durante la madrugada del lunes. Este incremento se produce tras una compleja jornada el pasado 10 de julio, cuando se registraron más de 70 intentos de entrada a la ciudad en una sola noche. La acumulación de personas durmiendo en la calle evoca la situación vivida el pasado mes de febrero, fecha en la que se registró el último colapso similar en los exteriores del centro.

















