El nuevo sistema ECMO ajusta automáticamente su funcionamiento al ciclo cardiaco en pacientes críticos con shock cardiogénico o infarto agudo de miocardio, evitando intervenciones adicionales
El Hospital Universitario La Paz ha vuelto a situarse en la vanguardia médica internacional al utilizar por primera vez en el mundo un innovador sistema de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) capaz de sincronizar su funcionamiento con los latidos del corazón del paciente. Esta tecnología pionera está orientada a la atención de personas en situación crítica que sufren un shock cardiogénico o un infarto agudo de miocardio, proporcionando un soporte temporal y simultáneo a las funciones cardiaca y pulmonar.
Según ha informado el Gobierno regional de la Comunidad de Madrid, el shock cardiogénico constituye un escenario de extrema gravedad clínica en el cual el corazón pierde la capacidad de bombear la cantidad de sangre necesaria para garantizar una perfusión adecuada a los riñones, el cerebro y el resto de los órganos vitales. Asimismo, la nueva asistencia técnica está indicada para enfermos que atraviesan una parada cardiaca refractaria y que no consiguen recuperar el pulso a pesar de la aplicación de las maniobras convencionales de reanimación cardiopulmonar.
Un soporte fisiológico adaptado a la sístole y la diástole
El procedimiento desarrollado simplifica la metodología convencional empleada en el tratamiento de estos cuadros críticos y proporciona un soporte más natural y fisiológico. Hasta el momento, aunque la técnica ECMO se encuentra consolidada en la práctica médica, los dispositivos tradicionales pueden incrementar la resistencia contra la que debe trabajar el músculo cardiaco —parámetro denominado poscarga—, lo que dificulta o retrasa la recuperación del órgano y obliga en ocasiones a recurrir a una segunda asistencia técnica.
La principal ventaja del avance aplicado en el centro madrileño radica en su capacidad para interpretar el electrocardiograma del enfermo y adaptar automáticamente su nivel de actividad a las diferentes fases del ciclo cardiaco. Durante la sístole, correspondiente a la fase de contracción y expulsión de la sangre, el dispositivo reduce su velocidad para disminuir la presión que se ejerce contra el ventrículo. Por el contrario, en la diástole o fase de llenado, el sistema incrementa su rendimiento para asegurar un flujo sanguíneo adecuado hacia las arterias coronarias y la red vascular sistémica.
Reducción de riesgos y referente en patologías complejas
A través de esta regulación automática entre la fase sistólica y diastólica, la sanidad pública madrileña ha conseguido evitar la necesidad de implantar un segundo dispositivo enfocado a descargar el ventrículo izquierdo. Dicha maniobra complementaria requería de forma habitual el acceso a una arteria adicional y la colocación de un catéter extra, por lo que la nueva tecnología reduce la invasividad del proceso.
Entre las etiologías más habituales que desencadenan el shock cardiogénico figuran el infarto agudo de miocardio, las afecciones del músculo cardiaco o miocardiopatías y diversas cardiopatías congénitas. En este ámbito de la medicina de alta complejidad, el Hospital Universitario La Paz figura como referente nacional para la atención de pacientes con este tipo de patologías, avalado por una amplia trayectoria en el abordaje de los casos clínicos de mayor gravedad.














