Ana Rosa Quintana ha arrancado este martes ‘El programa de Ana Rosa’ con un duro editorial centrado en el primer aniversario del apagón que paralizó España el 28 de abril de 2025. La presentadora ha recordado aquel episodio como uno de los momentos más críticos vividos por el país en los últimos años y ha criticado que, doce meses después, no se hayan asumido responsabilidades políticas ni empresariales.
“Seguro que ustedes recuerdan qué estaban haciendo el 28 de abril de 2025. 12:33 horas. España se va a negro”, ha comenzado Quintana, antes de repasar cómo el país quedó sin suministro eléctrico durante una jornada marcada por el caos y la incertidumbre.
Ana Rosa recuerda el apagón del 28 de abril de 2025
La presentadora ha descrito aquel día como el momento en el que “al país se le fundieron los plomos”, dejando a millones de personas sin luz y poniendo en evidencia, según su análisis, las debilidades de la política energética del Gobierno.
Ana Rosa ha sostenido que el apagón demostró que España no era un país tan preparado como se había trasladado desde el Ejecutivo. “Ese día descubrimos que España no era un país verde, sino que la política energética del Gobierno está muy verde”, ha señalado durante su intervención.
Críticas al documental de Red Eléctrica
Quintana también se ha referido al documental publicado por Red Eléctrica de España sobre el apagón. A su juicio, ese formato no ofrece una explicación suficiente, sino que responde a una estrategia de relato institucional para evitar responsabilidades.
La presentadora ha cuestionado que Beatriz Corredor no conceda entrevistas sobre lo ocurrido, pero sí aparezca en una pieza audiovisual en la que, según Ana Rosa, se atribuye la causa del apagón a terceros y se presenta como un hecho imprevisible.
“Se recurre al relato, el relato de la elusión de responsabilidades”, ha afirmado.
“El cero energético se traduce en cero responsabilidades”
Una de las frases más contundentes del editorial llegó cuando Ana Rosa resumió su crítica con una sentencia directa: “El cero energético se traduce en el cero responsabilidades y en el cero dimisiones”.
La periodista ha reprochado que no se hayan producido dimisiones tras el apagón y ha extendido sus críticas a otros organismos y episodios recientes, aludiendo a Red Eléctrica, Adif y al propio Gobierno.
Según Quintana, la respuesta institucional ha seguido un mismo patrón: autoexculpación y ausencia de consecuencias políticas.
Ana Rosa también carga contra la falta de Presupuestos
El editorial no se limitó al apagón. Ana Rosa Quintana también criticó que el Gobierno haya vuelto a posponer la presentación de los Presupuestos Generales del Estado, una decisión que, según apuntó, el Ejecutivo vincula a la guerra de Irán.
La presentadora cuestionó ese argumento y recordó que la falta de cuentas públicas no es nueva. “¿Y los tres años anteriores? ¿También había guerra?”, se preguntó en directo.
Quintana comparó las explicaciones del Gobierno con “cuentos infantiles”, en una crítica directa al relato político utilizado por el Ejecutivo.
El decreto de alquileres, otro foco de crítica
La comunicadora también se refirió al decreto sobre los alquileres, que el Gobierno llevó al Congreso pese a no tener garantizados los apoyos suficientes para su convalidación.
Para Ana Rosa, esa iniciativa fue un movimiento político sin posibilidades reales de prosperar. “El Gobierno aprobó un decreto sobre los alquileres que sabían que no iba a salir adelante. Fue un paripé”, afirmó.
Un editorial marcado por la crítica política
El comentario inicial de Ana Rosa Quintana estuvo marcado por un tono especialmente crítico hacia el Gobierno, al que acusó de refugiarse en el relato para evitar responsabilidades sobre distintos asuntos de actualidad.
La presentadora vinculó el aniversario del apagón con otros frentes políticos abiertos, desde la política energética hasta la falta de presupuestos, el decreto de vivienda y diferentes polémicas institucionales.
Un año después del apagón del 28 de abril de 2025, Ana Rosa ha convertido su editorial en una denuncia contra lo que considera una ausencia de explicaciones, responsabilidades y dimisiones tras uno de los episodios más graves de la reciente historia energética española.















