El equipo Aston Martin llega al Gran Premio de Japón, la casa de su motorista Honda, en una situación crítica pero combativa. Tras un inicio de temporada 2026 marcado por los abandonos y las preocupantes vibraciones del motor, Mike Krack ha confirmado a los micrófonos de AS que el AMR26 presentará evoluciones aerodinámicas este fin de semana para intentar salir del fondo de la parrilla.
La realidad en Silverstone es cruda: el coche no solo se rompe, sino que, cuando aguanta, no es lo suficientemente rápido. “Aunque terminásemos, no estamos en los puntos”, ha reconocido con honestidad el jefe de equipo.
Evoluciones para un chasis que necesita velocidad
Con el reglamento limitando los cambios inmediatos en la unidad de potencia, Aston Martin ha centrado sus esfuerzos en lo que sí puede controlar: el túnel de viento. Krack detalló la hoja de ruta para Suzuka:
- Mejoras visibles y ocultas: El AMR26 estrena piezas aerodinámicas destinadas a aumentar la carga y la eficiencia.
- Mitigación de vibraciones: Se han implementado cambios en el hardware para intentar que los pilotos, especialmente Fernando Alonso, puedan conducir sin el malestar físico que reportaron en las primeras citas.
- Gestión de energía: Honda ha trabajado en el software para optimizar la entrega de potencia basándose en los datos recogidos en China.
La confianza en Alonso y el factor Honda
Uno de los puntos de fricción en las últimas semanas ha sido la incomodidad de Alonso en el cockpit debido a las vibraciones. Krack ha salido al paso cerrando filas con el asturiano: «Fernando estaba incómodo y hay que creerle. Si tu piloto dice que no puede seguir, tienes que actuar».
Por su parte, Shintaro Orihara (jefe de Honda en F1) se ha mostrado más optimista respecto al suministro de piezas y baterías, un problema que lastró al equipo en Australia. El objetivo para la carrera del domingo es tan básico como ambicioso para el estado actual del proyecto: que ambos coches vean la bandera a cuadros.
Rumores en el muro
Mientras el equipo lucha en la pista, en los despachos el ambiente está caldeado por la llegada de Jonathan Wheatley. Sin embargo, Lance Stroll ha querido zanjar el debate interno asegurando que el foco está exclusivamente en la ingeniería: «Adrian [Newey] es el team principal. Ahora mismo solo nos importa mejorar el motor y el coche».


















