Se multiplican las imágenes de narcos en embarcaciones prohibidas a lo largo de distintas costas españolas, evidenciando la creciente impunidad del crimen organizado en la ruta del Estrecho. Desde la desembocadura del caño de Sancti Petri hasta Cala Leño, cerca de Mazarrón, los narcotraficantes se refugian en condiciones adversas mientras continúan con sus operaciones.
Según informa El Faro de Ceuta, la Asociación Española de Guardias Civiles de Ceuta (AEGC-Ceuta) denuncia que estos hechos no son aislados, sino “el pan de cada día” en nuestras costas. Según la organización, los delincuentes envían un mensaje claro: operan con total libertad en espacios y situaciones donde el Estado llega tarde o no puede actuar.
Las fotografías compartidas en redes sociales muestran a los narcos descansando en sus narcolanchas, mientras la Guardia Civil carece de recursos suficientes para intervenir de manera efectiva. La asociación ha pedido en repetidas ocasiones el refuerzo del sur, la declaración de Zona de Especial Singularidad y la vuelta del OCON-Sur para proteger al personal y mejorar la respuesta operativa.
AEGC-Ceuta hace especial hincapié en la necesidad de atacar a los petaqueros, los intermediarios que abastecen a las narcolanchas, asegurando combustible y víveres. Sin su colaboración, los traficantes no podrían mantener activas sus embarcaciones.
La asociación reclama con urgencia medios y mecanismos legales que permitan a los guardias civiles enfrentar a este crimen organizado que hunde raíces tanto en Ceuta como en Marruecos, y que sigue consolidando su presencia en el Estrecho.


















