La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha pasado a la ofensiva en el proceso de renovación normativa de los mercados de abastos. Según informa El Pueblo de Ceuta, el sindicato ha presentado un paquete de alegaciones al futuro Reglamento del Servicio de Mercados, advirtiendo que el texto actual ignora mejoras que resultan «imprescindibles» para el correcto funcionamiento del servicio y la protección de sus trabajadores.
El paso a «Agentes de Mercado»: Reconocimiento y Grupo C2
La propuesta estrella de CSIF busca transformar la identidad profesional del personal actual. El sindicato reclama que la plantilla pase a denominarse oficialmente Agentes de Mercado, solicitando su encuadre en el grupo C2.
Para la central sindical, no se trata de una cuestión meramente estética, sino de una necesidad de seguridad jurídica. El objetivo es que estos profesionales cuenten con una regulación clara que respalde su autoridad a la hora de gestionar incidencias, controles de higiene y la presión diaria de los usuarios.
Demandas clave: Autoridad y mantenimiento especializado
El sindicato ha puesto el foco en la delimitación de funciones para evitar que el personal asuma riesgos innecesarios. Entre sus peticiones destacan:
- Definición de competencias: Clarificar qué funciones corresponden al personal del mercado y cuáles deben quedar en manos de la Policía Local o los servicios veterinarios.
- Brigada de mantenimiento propia: CSIF denuncia que los trabajadores lidian con averías eléctricas, de fontanería y ventilación sin respuestas rápidas. Exigen una brigada cualificada dedicada exclusivamente a las instalaciones de los mercados.
- Refuerzo policial y sanitario: Solicitan una presencia constante de la Policía Local y el reconocimiento explícito del Inspector Veterinario como autoridad sanitaria para evitar que la plantilla se enfrente sola a conflictos graves.
«Un reglamento serio debe salir con medios y planificación, no descargando sobre los trabajadores los problemas de gestión que la Administración no ha resuelto», sentencian desde el sindicato.
Garantías laborales «irrenunciables»
Además de las mejoras operativas, CSIF ha incluido en sus alegaciones cláusulas de protección laboral, tales como la negociación previa ante cualquier cambio de funciones y una vacatio legis (periodo de adaptación) suficiente para evitar la improvisación una vez se apruebe la normativa.
En última instancia, el mensaje enviado a la Consejería es directo: la calidad del servicio público en los mercados de Ceuta depende, inevitablemente, de la protección y el reconocimiento de las personas que lo sostienen a diario.




















