El centro de Barcelona fue escenario de disturbios el 24 de octubre de 2026, en los que participaron numerosos jóvenes. Expertos señalan que las redes sociales juegan un papel crucial en la convocatoria de estos altercados, atrayendo a adolescentes que ven un futuro incierto y buscan canalizar su malestar.
Manuel Armayones, catedrático en Diseño de Comportamiento por la Universitat Oberta de Catalunya, destaca que los algoritmos de las redes sociales son responsables de atraer a estos jóvenes, quienes, según él, actúan como «drones humanos». Este fenómeno se ha observado también en Francia, donde los jóvenes utilizan las plataformas para compartir vídeos de su participación en los disturbios.
Las noticias de Ceuta, cada mañana a las 7:30
Lo más leído, la farmacia de guardia, el tiempo y el estado del Estrecho en tu correo. Gratis.
El efecto de las redes sociales
El impacto de las redes sociales va más allá de la simple convocatoria de protestas. Los jóvenes, impulsados por el miedo a perderse experiencias (FOMO), suben vídeos para demostrar su participación en los altercados. Además, algunos apelan a videojuegos como la serie GTA, que presentan escenas de acción contra la policía.
Armayones aclara que consumir escenas violentas no convierte a los jóvenes en violentos, pero sí les insensibiliza ante actos como la quema de contenedores. José Mansilla, profesor de Antropología de la Universitat Autònoma de Barcelona, añade que los jóvenes son conscientes de que no están en un videojuego, pero desconocen las consecuencias penales de sus actos.
Motivaciones y consecuencias
La búsqueda de estatus social entre sus pares es una motivación poderosa para muchos jóvenes. Mansilla compara este comportamiento con el de adultos que publican fotos de sus vacaciones en redes sociales para destacar. Armayones también señala que algunos jóvenes buscan luchar contra el sistema, aunque en Barcelona han preferido obtener gratificaciones inmediatas, como robar en tiendas de lujo.
Anna, profesora en un instituto del área metropolitana de Barcelona, relata que muchos de sus alumnos asistieron a las concentraciones de Blocus por curiosidad o presión grupal. Aunque entiende sus argumentos, teme que vuelvan a participar en futuros disturbios.
Acciones policiales y perspectivas
La policía ha comenzado a arrestar a los instigadores de estos altercados. En Valencia, un menor de 17 años fue detenido por promover saqueos, mientras que en Bellmunt d’Urgell, los Mossos d’Esquadra arrestaron a un joven de 16 años por instigar actos de pillaje.
Armayones y Mansilla coinciden en que las redes sociales son clave para entender el entorno social de estos jóvenes. Aunque no hay motivaciones políticas claras detrás de las concentraciones, los expertos advierten que la situación podría empeorar si no se toman medidas para abordar el problema.












