El Comando Sur (Southcom) califica la acción como parte de una «fricción sistémica total» contra organizaciones terroristas y cárteles de la droga.
NUEVA YORK (EFE) – Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han intensificado su ofensiva contra el narcotráfico y las redes de apoyo regionales con un nuevo operativo en el Pacífico Este. Según informó este domingo el Comando Sur (Southcom), ataques aéreos contra dos embarcaciones sospechosas se han saldado con la muerte de cinco hombres.
El operativo: Precisión y «fricción sistémica»
Las acciones militares ocurrieron el pasado sábado en rutas marítimas identificadas como estratégicas para el tráfico de estupefacientes. El Southcom, a través de su cuenta oficial en X, justificó el uso de la fuerza letal alegando que las embarcaciones estaban operadas por «organizaciones designadas como terroristas».
Los detalles del ataque son los siguientes:
- Primera embarcación: Contaba con tres tripulantes. Dos fallecieron y uno logró sobrevivir, activándose de inmediato un protocolo de búsqueda y rescate por parte de la Guardia Costera.
- Segunda embarcación: Sus tres ocupantes murieron tras el impacto directo.
Como prueba de la operación, el mando militar difundió un video de 34 segundos en el que se observa, mediante cámaras térmicas, la explosión de ambas lanchas mientras intentaban navegar a alta velocidad.
El contexto: «Lanza del Sur» y la sombra de Venezuela
Estos ataques no son incidentes aislados, sino que forman parte de la Operación Lanza del Sur, una ambiciosa estrategia militar implementada por Washington desde septiembre pasado. Aunque el objetivo declarado es el combate a los cárteles, la operación tiene un trasfondo político y geopolítico ineludible.
«Lanza del Sur» se activó con el objetivo primordial de incrementar la tensión en torno al expresidente venezolano Nicolás Maduro, quien fue capturado por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero de este año.
Desde entonces, el despliegue del Comando Sur en Centroamérica, Suramérica y el Caribe se ha vuelto más agresivo, vinculando directamente las rutas del narcotráfico con la financiación de estructuras que EE. UU. considera enemigas.
Sin bajas estadounidenses
El comunicado oficial concluyó confirmando que ningún efectivo de las Fuerzas Armadas estadounidenses resultó herido durante las maniobras. Con este golpe, Washington reafirma su política de «tolerancia cero» en las costas del Pacífico, en un clima regional marcado por la captura de líderes políticos y la militarización de la lucha contra las drogas.




















