El Gobierno venezolano denuncia una agresión militar en Caracas y estados del norte; Cuba exige una reacción urgente de la comunidad internacional.
En un giro dramático de la situación geopolítica este sábado 3 de enero de 2026, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha declarado el estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional. La medida se produce tras denunciar una serie de ataques aéreos perpetrados por las fuerzas militares de Estados Unidos durante la madrugada contra la capital, Caracas, y los estados estratégicos de Miranda, Aragua y La Guaira.
El decreto presidencial, firmado con efecto inmediato, tiene como objetivo declarado «proteger los derechos de la población y el funcionamiento de las instituciones», al tiempo que ordena pasar de forma inminente a la «lucha armada» para repeler lo que el Ejecutivo califica como una «gravísima agresión militar».
Explosiones y daños en objetivos estratégicos
Los ataques, que según la cadena estadounidense CBS habrían sido ordenados directamente por el presidente Donald Trump, han sacudido los principales centros militares y logísticos del país:
• Base Aérea La Carlota: Testigos y agencias de noticias han constatado fuego y daños significativos en el vallado de esta instalación, el principal aeropuerto militar de Caracas. Las explosiones han causado destrozos en la autopista adyacente y han dejado la zona rodeada de vehículos militares venezolanos.
• Fuerte Tiuna: Usuarios en redes sociales y medios locales reportaron fuertes detonaciones en el cuartel general del Ejército, ubicado al oeste de la capital.
• Impacto en la población: Se han registrado explosiones en parroquias densamente pobladas como El Valle, La Pastora y el 23 de Enero. En La Guaira e Higuerote, los testigos aseguran que las detonaciones fueron de tal magnitud que hicieron estremecer las estructuras de los edificios cercanos a los puertos.
Reacciones internacionales y restricciones aéreas
La Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha emitido un aviso oficial prohibiendo a todas las aeronaves civiles y comerciales circular por el espacio aéreo venezolano, confirmando de facto la zona de conflicto activo.
Por su parte, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, ha sido el primero en reaccionar con dureza, calificando el ataque de «criminal» y «terrorismo de Estado». Rodríguez ha hecho un llamamiento urgente a la comunidad internacional para frenar lo que considera un asalto brutal a la paz de la región.
Un escenario de incertidumbre total
Mientras los sobrevuelos de aviones continúan escuchándose en diversos puntos de la geografía venezolana, el mundo observa con preocupación una escalada militar de consecuencias impredecibles. Este ataque directo rompe años de tensiones diplomáticas y sanciones, situando a la región en un escenario de guerra abierta.














