La reaparición del atacante hispanouruguayo eleva el potencial ofensivo del equipo de José Juan Romero para las últimas ocho jornadas de liga. Con seis tantos en su haber, Zalazar se postula como la pieza clave para recuperar la pegada.
El AD Ceuta sonríe. Tras un tramo de calendario exigente y con bajas sensibles, el regreso de Kuki Zalazar se presenta como la mejor noticia posible para afrontar el último suspiro de la temporada. Tras haber superado una lesión que lo mantuvo alejado del césped durante cuatro jornadas, el mediapunta ya ha comenzado a rodarse en el «tourmalet» de partidos fuera del Alfonso Murube.
Una ausencia que se hizo notar
La falta de Zalazar coincidió con un bache de resultados donde el equipo extrañó su capacidad de invención entre líneas. Durante su baja, el Ceuta no pudo sumar ante rivales de entidad como el Las Palmas, Deportivo de La Coruña y Leganés, echando en falta ese último pase o el disparo lejano que caracteriza al ’10’.
Aunque el bloque compitió, la ausencia de su segundo máximo goleador restó mordiente a un ataque que ha dependido en exceso de la eficacia de Marcos Fernández (máximo artillero con 11 dianas).
Rodaje en escenarios de altura
El proceso de vuelta ha sido progresivo pero esperanzador:
- En Burgos: Disputó 45 minutos de puro desgaste físico.
- En Éibar: Superó la media hora de juego, dejando destellos de su calidad y probando fortuna desde fuera del área, demostrando que su confianza permanece intacta.
«Kuki es de esos jugadores que se notan. Aparece entre líneas y tiene libertad para interpretar el juego», destacan desde el entorno del club, subrayando la confianza total que José Juan Romero deposita en su polivalencia.
Impacto inmediato en las cifras
Los números de Kuki Zalazar hablan por sí solos y justifican la etiqueta de «refuerzo de lujo» para este tramo final:
| Estadística | Cifra |
| Goles anotados | 6 |
| Asistencias | 3 |
| Rango en el equipo | 2º Máximo Goleador |
Con ocho jornadas por delante, el Ceuta recupera no solo a un finalizador, sino a un futbolista capaz de actuar como punta de referencia si el guion lo exige. Todo apunta a que, tras sus minutos como revulsivo, Zalazar volverá a la titularidad de forma inminente, dotando al equipo de la creatividad necesaria para certificar sus objetivos en el cierre del campeonato.




















