Ceuta se enfrenta a la realidad tras dos derrotas consecutivas que ponen sobre la mesa las carencias del equipo en esta segunda vuelta de la Liga Hypermotion. Tras una primera vuelta espectacular con 32 puntos, los caballas se habían movido con aparente control en todos los escenarios, pero los tropiezos recientes sirven como aviso: la categoría no perdona la complacencia.
El 0-3 ante el Real Valladolid evidenció la falta de reacción y contundencia, especialmente en ataque. La ausencia de Rubén Díez se ha dejado notar, al igual que la carencia de pólvora ofensiva con la baja de Marcos Fernández. José Juan Romero, entrenador del equipo, insistió en mantener la calma: “Esto va a ser duro. Hasta que no está casado el oso, no vendas ninguna piel”.
A pesar del traspié, la sensación general es de aprendizaje. El Ceuta ha demostrado antes que sabe levantarse tras momentos difíciles y, con la llegada de José Campaña, se espera reforzar la jerarquía y el nivel del equipo en zonas clave del campo. La dirección deportiva, liderada por Edu Villegas, seguirá trabajando para ajustar la plantilla, especialmente en la delantera, aprovechando posibles salidas como las de Andy y Manu Vallejo.
La segunda vuelta será larga y exigente, y la prioridad pasa por recuperar identidad, pulir alternativas y mantener la ambición sin dramatismos, consolidando así la plataforma que el equipo construyó en la primera mitad de la temporada.




















