Bajo el lema «Somos su Mejor Red», las autoridades y la Fundación SOL lanzan una campaña para frenar la viralización de la violencia digital, que ya supone un delito tanto para quien agrede como para quien comparte.
La Policía Nacional ha activado las alarmas ante el repunte del ‘Happy Slapping’ (bofetada feliz), un fenómeno violento nacido en el Reino Unido que ha encontrado en las redes sociales españolas un terreno fértil. Esta práctica consiste en agredir física, verbal o sexualmente a una víctima mientras se graba en vídeo con el único fin de difundirlo en plataformas como WhatsApp, Instagram o TikTok para ganar popularidad o ‘likes’.
Doble victimización: Del golpe al estigma digital
Lo que comienza como una agresión física se convierte en un tormento perpetuo para la víctima debido a la humillación pública. La Policía advierte que el daño trasciende el momento del ataque: la viralización del contenido cronifica el sufrimiento de los menores, quienes a menudo son atacados por personas de su propio entorno cercano (61 % de los casos).
«Grabar o compartir una agresión también es participar en ella. No dar ‘like’ es una forma activa de proteger». — Policía Nacional.
Cifras en ascenso: La radiografía de la violencia juvenil
Los datos de la Memoria de la Fiscalía General del Estado 2025 reflejan una escalada preocupante en el comportamiento de los menores españoles durante el último año:
- Delitos de lesiones: 12.563 casos registrados (un 8 % más que en 2022).
- Homicidios o tentativas: 120 causas iniciadas (un incremento del 18,8 % respecto a 2023).
- Uso de IA: El 14,2 % de los casos de ciberacoso ya utiliza Inteligencia Artificial para crear deepfakes (vídeos o audios falsos) de las víctimas.
| Plataforma | Porcentaje de difusión de agresiones |
| 66,4 % | |
| 50,5 % | |
| TikTok | 49,5 % |
La responsabilidad del espectador
La campaña ‘Somos su Mejor Red’ subraya que la responsabilidad no recae solo en el agresor. Según informes de Save the Children, todos aquellos que graban, difunden o interactúan con el contenido violento son cómplices de un delito. La exposición continuada a estos vídeos está provocando una «insensibilización» en los jóvenes, quienes normalizan la violencia como una forma de entretenimiento.
Guía de actuación para familias y educadores
Para frenar esta cadena de odio, la Policía Nacional y la Fundación SOL recomiendan:
- Educar en empatía digital: Hablar con los menores para que identifiquen que detrás de cada pantalla hay una persona real sufriendo.
- Cortar la cadena: No compartir, no fomentar con comentarios y no dar «me gusta» a contenido violento.
- Preservar y denunciar: Antes de reportar un vídeo a la plataforma para que sea eliminado, se debe guardar la evidencia digital (capturas o grabaciones de pantalla) para que pueda ser utilizada en una denuncia judicial.
- Reportar: Una vez guardada la prueba, utilizar las herramientas de las redes sociales para denunciar el contenido y que sea retirado.

















