Ciudad de México. Jude Bellingham se vistió de superhéroe y firmó una actuación de época para meter a Inglaterra en los cuartos de final del Mundial tras vencer a México (2-3). El centrocampista del Real Madrid completó un partido descomunal que trascendió a su doblete, coronándose como el MVP del encuentro —el tercero que recibe en apenas cinco partidos del torneo— y desatando la euforia colectiva en su país con un divertido mensaje para la afición británica.
De emular a Maradona a salvar los muebles atrás
El despliegue de Bellingham sobre el césped del Estadio Azteca fue total. El ex del Borussia Dortmund volvió a liderar los registros físicos de su selección corriendo un total de 11,38 kilómetros y apareciendo en las dos áreas cuando las papas más quemaban.
- El doblete: En el minuto 36 rompió la resistencia mexicana cabeceando en plancha un gran centro de Bukayo Saka. Apenas dos minutos después, en el 38′, inició la jugada que terminó empujando a la red tras un pase de la muerte de Harry Kane, convirtiéndose en el primer jugador que anota un doblete en eliminatorias mundialistas en el Azteca desde Diego Armando Maradona en 1986.
- El despeje providencial: En el tiempo de descuento de la primera parte, con el estadio apretando en plena reacción local, Bellingham salvó el empate al llegar in extremis para sacar bajo palos un remate a quemarropa de César Montes. «Probablemente fue un despeje tan importante como los goles», reconoció el propio futbolista.
El ‘no gol’ de Pelé y la fiesta en los pubs británicos
Bellingham rozó el triplete en la segunda mitad. Primero estrelló un balón en el poste tras desviar un tiro de Nico O’Reilly y, ya en el minuto 93, intentó emular el mítico ‘no gol’ de Pelé en el Mundial de 1970 con un disparo espectacular desde la línea del centro del campo que el guardameta Raúl Rangel logró atrapar sobre la misma línea de cal.
Semejante exhibición obligó a prolongar la fiesta en los pubs de Inglaterra hasta altas horas de la madrugada. Al tanto de la euforia desatada, el propio Bellingham cerró la jornada lanzando un curioso brindis ante los medios de comunicación ingleses:
«Sírvanse otro trago y envíen un mensaje de texto a sus jefes para decirles que no van a ir mañana a trabajar. Que los niños no vayan al colegio y los padres no vayan a trabajar, disfruten del día».
Rendidos ante la nueva superestrella mundial
Las reacciones de las leyendas del fútbol inglés no se hicieron esperar, ensalzando el carácter competitivo y el aura de líder que desprende el mediocampista madridista:
- Micah Richards: «Es una auténtica superestrella. Tiene una confianza que algunos podrían calificar de arrogancia, pero es necesaria. Cuando se pone esta camiseta, sube de nivel».
- Alan Shearer: «Estuvo absolutamente en todas partes».
- Emile Heskey: «Se convertirá en nuestro talismán. Será el tipo que tome las riendas cuando se le necesite».
Con esta victoria liderada por su nuevo gran estandarte, Inglaterra ya apunta a su próximo gran objetivo en los cuartos de final, donde se medirá a la Noruega de Erling Haaland el próximo sábado en Miami.














