La Audiencia Nacional reproduce las grabaciones de 2013 en las que la exsecretaria general del PP abordaba con el excomisario la contabilidad B del partido. El juicio entra en su recta final y el jueves declarará el exministro Jorge Fernández Díaz.
MADRID.– En una de las sesiones más esperadas del juicio del ‘caso Kitchen’, el tribunal de la Audiencia Nacional ha escuchado este martes de forma íntegra las grabaciones sonoras que reflejan las maniobras en el seno del Partido Popular para frenar el escándalo de los papeles de su extesorero, Luis Bárcenas. Entre los audios reproducidos a petición del PSOE, destaca la conversación telefónica de enero de 2013 en la que la entonces secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, le traslada de forma explícita al excomisario José Manuel Villarejo que «lo de la libretita sería mejor poderlo parar».
La sala, encargada de enjuiciar la presunta trama parapolicial orquestada entre 2013 y 2015 para espiar a Bárcenas y sustraerle documentación comprometedora para el PP, dedicó la jornada a la audición de estas pruebas documentales obtenidas de las publicaciones de El País y el digital Fuentes Informadas. A pesar del peso político de los audios, cabe recordar que en este procedimiento no se juzga la conexión directa de la cúpula del PP, dado que el juez instructor dejó fuera de la causa a Cospedal tras haber estado formalmente investigada.
Intrigas internas y «El Barbas»
En el audio reproducido, Cospedal muestra su preocupación ante la inminente publicación en prensa de los manuscritos que acreditaban la contabilidad en B de la formación, criticando que un diario se hubiera «tirado a la piscina» con la copia de la documentación de un «sinvergüenza», en referencia a Bárcenas. Ante las dudas de la dirigente sobre quién en el PP estaba filtrando y dando veracidad a los papeles, Villarejo detalla que los informadores solo disponían de fotocopias y Cospedal elucubra con nombres propios de la formación como Esperanza Aguirre, Ignacio González, Eduardo Zaplana o Alberto Ruiz Gallardón, espetando sobre este último: «Así que Gallardín está intrigando también».
La sesión también dejó constancia de otras grabaciones de la trama, como una conversación donde Villarejo y Cospedal se refieren a la entonces vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría como «la Pequeñita», o un audio clave en el que el excomisario advierte al entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, de que el cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa, estaba dispuesto a hablar de todo, «hasta de El Barbas». «No te metas con El Barbas, no conviene», fue la réplica de Martínez.
Grabación al exministro de Interior
La jornada de reproducción de pruebas incluyó asimismo un encuentro grabado entre el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y los mandos policiales imputados en la causa —el propio Villarejo, el exdirector adjunto operativo Eugenio Pino y el inspector José Luis Olivera—. En dicha reunión, centrada en una operación vinculada a Cataluña y la familia Pujol, se escucha cómo el propio ministro zanja la cita asegurando de forma irónica que «esa conversación no había existido».
La audición de los audios, que estuvo marcada por continuas interrupciones, dificultades técnicas y las protestas de varias defensas que negaban la relación de las cintas con el procedimiento, provocó una severa llamada de atención de la presidenta del tribunal, la magistrada Teresa Palacios.
Una vez concluido el bloque de grabaciones este miércoles, el tribunal prevé arrancar el jueves la fase crucial del juicio. Será el turno de los interrogatorios de los principales acusados políticos: comparecerá en primer lugar el exnúmero dos de Interior, Francisco Martínez, y posteriormente lo hará el exministro Jorge Fernández Díaz, antes de que el macroproceso quede visto para sentencia.














