La Sala de lo Militar inadmite la causa al no apreciar delito de abuso de autoridad ni coacciones en el cruce de mensajes y llamadas entre el general en reserva Fernando Javier Mora y el jefe de Operaciones de la Guardia Civil.
El Tribunal Supremo ha acordado archivar definitivamente la denuncia presentada por el general de división de la Guardia Civil Fernando Javier Mora contra su superior, el teniente general Luis del Castillo, actual jefe del Mando de Operaciones del cuerpo. En un auto al que ha tenido acceso la Agencia EFE, la Sala de lo Militar establece que «no hay lugar a admitir a trámite» las actuaciones por supuestos delitos de abuso de autoridad, trato degradante, amenazas, coacciones, injurias y calumnias.
Un conflicto institucional por los actos del 2 de Mayo
Los hechos se remontan al 30 de abril de 2025, cuando Mora ejercía como general jefe de la Zona de la Guardia Civil en la Comunidad de Madrid y había sido invitado oficialmente a la celebración del Día de la Comunidad en la Real Casa de Correos, presidido por Isabel Díaz Ayuso.
Según consta en el auto, el conflicto se inició mediante un cruce de mensajes de WhatsApp en el que Del Castillo instaba a Mora a excusarse y no acudir al evento institucional. Ante la insistencia del denunciante por cumplir con su obligación de representación, las conversaciones derivaron en un tono tenso que culminó con la autorización final para su asistencia.
Fragmento del cruce de mensajes:
- Del Castillo: «Acto de dos de mayo. Representación institucional. El jefe de la Comandancia y comisario provincial jefe superior y tú libráis».
- Mora: «Pero estamos invitados… Sin motivo no me excuso, es mi obligación asistir».
- Del Castillo: «Fernando. Te traslado lo que me han dicho. Tú mismo».
La conversación grabada y los argumentos del Supremo
Tras el intercambio de mensajes, Mora realizó una llamada telefónica a Del Castillo que decidió grabar —utilizando el teléfono móvil de su mujer— al prever el rumbo de la discusión. Durante dicha llamada, el denunciante reprochó con dureza las directrices recibidas cuestionando si la orden respondía a una valoración política contra la presidenta autonómica: «Me están utilizando, le están pegando una patada a la presidenta de la Comunidad en mi culo», llegó a manifestar. Del Castillo le replicó: «Si quieres ir vete y atente a las consecuencias».
Para inadmitir la denuncia presentada más de un año después (el 22 de junio de 2026), la Sala de lo Militar se apoya en los siguientes fundamentos:
- Inexistencia de abuso de autoridad: El alto tribunal señala que Del Castillo se limitó a transmitir las instrucciones que le habían sido ordenadas.
- Tono de la llamada: Considera que la llamada partió del propio denunciante de forma «inadecuada, impertinente e irrespetuosa».
- Falta de entidad penal: Califica las expresiones empleadas por ambos como «groseras, chabacanas y soeces», pero entiende que se produjeron en un clima de cierta familiaridad y carecen de la gravedad necesaria para constituir delito, máxime cuando el denunciado ignoraba que estaba siendo grabado.

















